La farsa del autista Timerosal

por DEBORA NAVARRO-ROSENBLATT, Nutricionista, U. de Chile. MSc en Salud Pública mención Nutrición, U. of London, Inglaterra.

 

El desarrollo de las vacunas ha girado nuestra demografía actual en 180 grados, cambiando la alta mortalidad infantil que se conocía hace un poco más de 100 años.

Usanzas similares y con los mismos propósitos de las vacunas se han realizado en la humanidad desde hace más de 1000 años. Los chinos ya usaban  la inoculación de viruela como medio de prevención de ésta. Cerca de 1790, el médico británico Edward Jenner fue el pionero en lo que hoy conocemos como vacunas, inoculando pústulas de viruela bovina en niños. El resultado, los niños inoculados no presentaron la enfermedad. En Chile, también se dieron pasos históricos en el desarrollo de las vacunas. A finales del siglo 18, el Fraile y también médico, Pedro Manuel Chaparro, inició inoculaciones  con pus de pústulas en más de 5 mil personas. Ninguno de ellos enfermo.

La vacuna contra la viruela trajo a otras vacunas; así llegaron las vacunas contra el tétano, difteria, rabia, tos convulsiva, poliomielitis, entre otras. A estas alturas, las vacunas ya eran accesibles en la mayor parte del mundo. Los niños y adultos ya tenían expectativas de vida más altas.

Hoy en día, la viruela está erradicada de la faz de la tierra y sólo tres países en el mundo aún presentan polio.

Hace unos meses, Chile casi vivió una catástrofe a nivel de salud pública. El congreso decidió que las vacunas en Chile, las que contienen timerosal, deberían ser reemplazadas por vacunas sin este compuesto.

¿La causa? En el año 1998, el ex médico británico Andrew Wakefield publicó un artículo en el que señala que existe una relación directa entre la vacuna del sarampión y rubeola (la que contiene timerosal) y la presencia de autismo. Junto con el auge del internet, Wakefield logró diseminar su artículo hasta los Estados Unidos, en donde varios grupos de lobistas lo apoyaron.

Hoy en día, se sabe que Wakefield llevó a cabo la farsa más grande de la medicina de nuestra era. Sus resultados fueron un engaño a la sociedad. Wakefield manipuló los resultados de sus estudios, para así poder hacerse de fama. Desde el año 2010, Wakefield no puede ejercer la medicina en el Reino Unido y fue relegado de su título de médico y de todos los honores entregados en Inglaterra.

El timerosal es un compuesto orgánico del mercurio que se usa como antiséptico en vacunas, como base en tapaduras y en test de alergias. En el cuerpo humano es metabolizado a etilmercurio. El timerosal ha sido usado en las vacunas desde los años 30.

Luego de traspasar el Atlántico, la controversia publicada por Wakefield llamó la atención a un sinnúmero de organizaciones de padres de autistas a nivel mundial. Con esta información, muchos padres sintieron estar cerca de haber encontrado una respuesta del por qué sus niños padecían de autismo.

Uno de los argumentos usados para asociar el timerosal con el autismo, ha sido el aumento de casos de niños autistas, pero ¿es este un aumento real o es sólo que ahora somos capaces de diagnosticar mejor y con más precisión quién es autista?

En Chile, senadores y diputados resolvieron que el timerosal era un peligro para la sociedad, esto sin preguntar a científicos ni expertos acreditados en el tema, sólo con el apoyo sesgado de la asociación Bioaustismo.

La información usada en el parlamento para justificar la eliminación de las vacunas con timerosal se basó en estudios de los años 20s y 30s. Estos estudios se realizaron con animales y ninguno con humanos. Hasta la actualidad, no existe ninguna evidencia científica que señale que el timerosal está relacionado de alguna forma con la presencia de autismo.

Por suerte, la decisión de prohibir el uso de vacunas con timerosal en Chile fue revocada a tiempo. Debemos recordar que las vacunas sin timerosal no son gratis, y que detrás del lobby anti-timerosal, también juegan un rol importante los laboratorios que producen las vacunas sin timerosal.

El no vacunar a un niño, no sólo le puede significar desarrollar y revivir enfermedades ya erradicadas de nuestra sociedad, sino que también aumenta la posibilidad que niños ya vacunados, adultos con deficiencia inmunológica y adultos mayores se infecten con aquellas enfermedades. Vacunar no es sólo proteger a cada uno de nuestros hijos, sino proteger a la humanidad.

 

Referencias:

  1. http://redsalud.uc.cl/link.cgi/Destacados/infectologos-uc-vacunas-timerosal.act
  2. http://www.cdc.gov/vaccinesafety/Concerns/Thimerosal/Index.html
  3. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Autism+and+thimerosal-containing+vaccines%3A+Lack+of+consistent+evidence+for+an+association
  4. http://www.med.uchile.cl/2014/9387-las-vacunas-con-timerosal-no-provocan-dano-neurologico.html
  5. http://www.scielo.cl/pdf/rci/v24n5/art04.pdf
  6. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2376879/
  7. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24814559 
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