La culpa no es de los judíos

por DARIO COHEN, Est. Heschel, Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer. Est. Relaciones Internacionales, U. de Palermo. Seminarista, Comunidad Lamroth Hakol.

El Sábado que pasó fue un sábado gris en la memoria de la colectividad judía americana, y un llamado de alerta a la comunidad judía internacional. Un hombre armado entró este sábado a una sinagoga en Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos) y abrió fuego, matando a 11 personas.

Cuatro agentes y dos asistentes de la congregación Etz Jaim resultaron heridos. El sospechoso, identificado por las autoridades como Robert Bowers, de 46 años, fue detenido y está bajo custodia policial.

Cuando las situaciones de las vidas de los judíos que vivimos fuera de Israel se encuentra en paz, tiene que llegar un incidente que ponga en peligro la hegemonía de los judíos del lugar, haciéndoles acordar que no se pueden poner tan cómodos.

Sociológicamente, el ser humano tiende a culpar a alguien de sus problemas. La realidad en la que creemos es causal, por lo tanto, hay un factor que es causal de las acciones en la sociedad.

Es difícil determinar de quién es la culpa del odio a los judíos. No tengo la respuesta, es una construcción cultural que se viene gestando hace siglos, sino milenios. La imagen compartida de los judíos es una clara prueba del antisemitismo moderno de comienzos del siglo XX en el contexto actual. Nos culpan del capitalismo y del comunismo. Nos culpan de inventar a D’s y de asesinarlo. Nos culpan de inventar la Shoa, y luego de provocársela a otro pueblo. Nos culpan de todo.

Como en Argentina, donde el odio gratuito al judío que se ve reflejado en las marchas “PRO VIDA” o “pro Edad Media”. Donde algunos ven una salvación a una vida en potencia, un embrión, y defienden paralelamente al aborto clandestino, yo veo un retroceso cultural y moral o una medida proteccionista a las ideas de cambio, de progreso y de avance social.

En contrapartida como judío, y viendo que grupos de derecha y/o neo-nazis me culpan por la ley de Identidad de género, pues SOY CULPABLE. Si me quieren deshumanizar culpándome por las ideas de legalización del aborto, pues SOY CULPABLE. Soy culpable de tener un interés en que la sociedad sea más justa y represente la voluntad popular.

Pero no soy culpable de vivir en un mundo estupidizado, donde una persona, por ser de una cultura diferente, se vea atacada. Un mundo donde un hijo en una familia conservadora, donde el chico decide ser gay o mujer, la familia implementará mecanismos de sanación.

No soy culpable que en un país vecino ascienda al poder gracias a la democracia un presidente donde su frase de cabecera es: “Sería incapaz de amar a un hijo homosexual. No voy a responder como un hipócrita, ante eso, prefiero que un hijo mío muera en un accidente”.  Ni comparto las frases en contra de las mujeres.

Durante la historia, se realizaron genocidios en pos de quien tiene la verdad. La verdad era el pretexto de dominio, de poder y de maldad. Hoy, un grupo de personas imponen dogmas y barreras en desmedro que la gente viva su vida libremente. Debemos abrazar y apoyar plenamente la libertad de identidad de género y sexual.

El mundo debe urgentemente aprender y cambiar. Deseo un mundo igualitario para mis hijos, donde cada ser pueda realizar su vivencia como se le plazca en un marco ético y moral, sin molestar a nadie, sin violentar a nadie. Un mundo donde cada uno pueda elegir un credo y sostenerlo. Y que cada creencia sea respetada y valorada, siempre y cuando enfatice la paz entre los hombre y las demás creencias. Que haya lugar para las identidades de todos.

Quiera D’s recordar a las víctimas de la tragedia de Pensilvania y otorgarle un buen viaje al mundo venidero y donde puedan descansar en paz. Víctimas del odio irracional, inocentes que son asesinados por la maldad y crueldad humanas y el total rechazo a vivir en diversidad.

Sus nombres son (ZL): Joyce Feinberg, 75 años Richard Gottfried, 65 Rose Mallinger, 97 Jerry Rabinowitz, 66 Cecil Rosenthal, 59 David Rosenthal, 54, hermano de Cecil, Bernice Simon, 84, Sylvan Simon, 86, esposo de Bernice, Daniel Stein, 71, Melvin Wax, 88, Irving Younger, 69

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s