¿Por la vereda o por la calle?

por GIANFRANCO RAGLIANTI, Lic. en Derecho, U. de Chile.

 

Me pasaron dos situaciones muy particulares en un mismo día:

Esc. 1. Ext. Calle- Día (mañana).

Es temprano. Se nota porque en la calle hay muchos autos y hay algo de congestión vehicular.

GIANFRANCO (26 años, vestido formal, con casco) va andando en bicicleta por la vereda. Pese a que va atrasado al trabajo (lo notamos en su cara y porque en cada esquina saca su celular para ver la hora), circula a una velocidad moderada cuando hay peatones.

Peatones como SEÑORA 1 (sesenta y tantos años) que camina junto a NIÑA 1 (10 años), ocupando toda la vereda, impidiendo que Gianfranco pueda pasar.

Gianfranco: Permiso.

Señora 1 no hace nada.

Gianfranco: Permiso.

Señora 1 no se mueve.

Gianfranco: ¿Me da permiso, por favor?

Señora 1: Es que tú no puedes andar por acá.

Gianfranco: ¿Por qué no?

Señora 1: No, porque deberías andar por la calle.

Gianfranco: Señora, ¿le cuesta mucho dar medio paso hacia la derecha para que yo pueda pasar? ¿De verdad prefiere que yo exponga mi vida andando entre los autos a esta hora (en circunstancias que tampoco puedo, porque por el taco que hay no tengo espacio para pasar) antes que dar medio paso hacia su derecha? ¿Ese es el ejemplo de solidaridad que le interesa dar ante su hija?

(Nota del autor: La transcripción no es literal, excepto en lo de hija. Si la señora tenía 60 años y la niña 10, lo más biológicamente posible es que fuera su nieta, y no su hija, pero en ese momento no quise hacer notar la diferencia de edad, por si la señora en realidad tenía 40 años pero muy mal llevados).

Señora 1, entonces, hace un ademán como de dar medio paso hacia la derecha…

Gianfranco intenta pasar, pero sin querer, roza levemente el brazo de la señora con el manubrio de la bicicleta.

Señora 1: ¡Me empujaste!

Señora le pega con rabia el neumático trasero de la bicicleta, mientras Gianfranco está pasando, lo que lo desestabiliza un poco.

Gianfranco: ¿Qué me empujai vieja estúpida?

Señora 1: Es que tú me…

Gianfranco: (Alejándose en bicicleta) Cállate, vieja hueona.

CORTE A:

Esc. 2. Int. Oficina- Día.

Gianfranco está en silencio en su oficina. Notamos en su rostro afligido que se siente mal por haber insultado a la señora.

(…)

Esc. 6. Ext. Calle- Noche.

Gianfranco va nuevamente en su bicicleta. 

En la misma dirección y en el mismo sentido que él, caminan 3 personas. TIPO 1 (40 y tantos años), caminando con dos ancianos (presumiblemente sus papás), VIEJO 1 y VIEJA 1, ocupando toda la vereda.

Gianfranco sonríe, recordando que ya vivió algo parecido hace unas horas.

Tipo 1, al sentir el sonido de la bicicleta se da vuelta, y ve a Gianfranco, pero en vez de hacerle un espacio, sigue caminando muy lento.

Gianfranco: ¿puedo pasar?

Tipo 1: es que tú tení que andar por el otro lado, en la calle…

Gianfranco: ¿por qué?

Tipo 1: Porque ese es un vehículo motorizado, y los vehículos motorizados van en la calle…

Gianfranco (sarcástico): sí? Es motorizado? Muéstrame el motor po hueón…

VIEJO 1, luchando contra una demencia senil en ciernes, pero lleno de una adrenalina que hace años no sentía, probablemente sintiéndose revitalizado por un instinto paternal que creía perdido se gira también hacia Gianfranco, adoptando una actitud agresiva, poniendo los brazos en posición de pelea de box antigua. Balbuceando, logra decir…

Viejo 1 (a Gianfranco, agresivo): ¿qué te pasa hueón? ¿Tení algún problema?.

Vieja 1 lo trata de calmar, y lo toma. Su hijo también lo aleja…

Tipo 1 (a Viejo 1): Tranquilo, no pasa nada.

Gianfranco está sorprendido por el surrealismo de la situación.

Vieja 1 consigue alejar a Viejo 1, que amparado por la protección de su señora que lo aleja de Gianfranco, sube el calibre de los insultos y lanza unos golpes al aire que sabe que no van a alcanzar objetivo.

Tipo 1 (a Gianfranco): ¿vas hacia allá? (indicando la dirección hacia donde caminaba), vamos…

Gianfranco pedalea muy lento, al lado de Tipo 1, que camina.

Gianfranco: Esto no es un vehículo motorizado…

Tipo 1: O sea, el motor es la tracción humana…

Gianfranco: Ya, pero uno, eso no es así, y dos, sabí que soy abogado, me he leído varias veces la ley de tránsito y no dice nada respecto a los vehículos de tracción humana.

Tipo 1: Yo también soy abogado…la ley 18 mil…(y se quedó en blanco, porque claramente  no se acordaba del número)…Lo importante es que los vehículos de tracción humana también deberían ir por la calle.

Gianfranco se queda en silencio un segundo. Sonríe, pensando en que esta discusión ya está ganada, saboreando el argumento que está a punto de decir…

Gianfranco: ¿Y la gente en silla de ruedas? ¿Y las mamás que llevan coches con sus hijos? ¿También los vai a tirar a la calle?

Gianfranco comienza a pedalear un poco más rápido, en actitud triunfal.

Tipo 1: Ehhh…no, pero es que…bueno, si es por eso que cada uno haga lo que…

Pero Gianfranco ya se había alejado pedaleando…

 

Desde el momento en que me di cuenta que al andar en bicicleta estaba sujetando mi vida a un conjunto de engranajes y piezas mecánicas ensambladas por algún empleado trasnochado y mal pagado, decidí tratar de circular la mayor parte del tiempo por la vereda (o acera, que es su nombre técnico).

Basta que haya algún tornillo rodado, alguna pieza que en el proceso de ensamblaje no quedó en el lugar correcto para que la bicicleta en su conjunto se desarme y el conductor se desmorone en el suelo. Obviamente, no es lo mismo estar tirado solo en el pavimento, que rodeado por autos que van a más de 60 kilómetros por hora.

Eso sin contar el riesgo que suponen las micros, o los propios conductores de autos, que no están acostumbrados a considerar a las bicicletas en su escaneo visual de la calle.

Al igual que lo que ocurre en los experimentos de atención selectiva (http://www.youtube.com/watch?v=UfA3ivLK_tE) las personas sólo ven lo que esperan ver. Es decir, si un automovilista quiere doblar a la derecha y mira por el espejo retrovisor, lo más probable es que sólo se preocupe de que no vengan autos, sin preocuparse ni de las motos, ni de las bicicletas, ni de nada que no sea lo que él está buscando.

Por eso, hay estudios que demuestran que los países con menos accidentes de motos, son, proporcionalmente, los países donde más motos circulan. Esto es porque los automovilistas saben que cuando necesitan hacer alguna maniobra, no sólo deben preocuparse de evitar a los demás autos, sino que tienen que estar atentos también a las motos.

Así, una vez decidido que no quería andar por la calle, empecé a buscar justificaciones para mi actuar, porque lo cierto es que aunque creamos que tomamos decisiones en base a lo “correcto”, en realidad decidimos basados en impulsos, intuiciones y motivos emocionales, y una vez hecho esto es que lo buscamos como respaldar racionalmente.

Acudí a la ley de tránsito (18.290) y me encontré con algunas reglas claras. Antes de explicarlas, hay que redefinir unos conceptos:

La “calle”, ese espacio de asfalto con líneas blancas entrecortadas, técnicamente se llama calzada y es la parte de una vía destinada al uso de vehículos y animales. La “vereda”, en realidad se llama acera y es la parte de una vía destinada al uso de peatones. “Vía”, por su parte, es la calzada más la acera (lo que coloquialmente, también se conoce como “calle” pero en un sentido más amplio). Las ciclovías son el espacio destinado al uso de bicicletas o triciclos.

Pero curiosamente, en toda la ley no hay definición ni de vehículo, ni de peatón. Por lo tanto, si hay algo que está claro, es que si en alguna vía, hay ciclovía, lo razonable es que los ciclistas circulemos por ella. Sin embargo, ¿por dónde deben circular los ciclistas cuando no hay ciclovías? Se podrá patalear que las bicicletas son un vehículo, pero no hay definición al respecto en la ley.

Según consta en la historia de la ley 20.068 que modificó la ley de tránsito, el proyecto original contemplaba agregar una definición de las bicicletas como vehículo a tracción humana, pero finalmente se dejó fuera de la reforma a la ley, por lo que uno podría presumir que el legislador no quería definir a las bicicletas como vehículo.

Pero supongamos que sí son un vehículo. Cuando la ley dice que la acera es una parte de la vía destinada al uso de peatones, no está diciendo que sea “exclusivamente” destinada al uso de peatones.

Por lo demás, si hacemos una interpretación literal, entonces las personas en silla de ruedas, las mujeres que empujan sus coches y todas las personas que llevan carros de supermercado, debiesen circular por la calzada, porque todos estos son vehículos de tracción humana.

Existe un contraargumento y es que en realidad los que andan en silla de ruedas son peatones, aun cuando eso no se condiga ni siquiera con la definición de la RAE (persona que va a pie por una vía pública), porque son un caso excepcional. Puede ser. Pero eso no salva el problema de los coches de guaguas y los carros de supermercado que sin lugar a dudas son vehículos (Medio de transporte de personas o cosas, según la RAE), y por lo tanto debiesen andar por la calzada.

Lo mismo con las personas que pasean a sus perros (ya que la calzada y no la vereda está destinada al uso de animales).

Creo haber visto en televisión que los carabineros decían que para circular con la bicicleta por la vereda, había que bajarse de ella e ir empujándola con la mano. O sea que la solución que proponen es ocupar el doble o el triple de espacio (lo que ocupa uno naturalmente, la extensión de los brazos y lo que ocupa la bicicleta), por el doble o el triple de tiempo (ya que uno anda considerablemente más lento a pie que pedaleando). Para ellos, lo que define la condición de “vehículo” no es el vehículo en sí, sino el hecho de que yo lo monte (y por tanto, según esa lógica, si me quedo en panne y tengo que empujar un auto, debería hacerlo por la vereda).

Nunca he visto un carabinero a caballo por la calzada, siempre los veo por la acera. Tampoco he visto que nadie cuestione las bicicletas en los parques…si convenimos que los vehículos pueden entrar a los parques, entonces nada debiese impedirme poder llegar con mi auto hasta la pileta del bicentenario.

Incongruencias hay varias, y está claro que la ley es ambigua, pero lo que me preocupa es el momento en el que la gente se volvió tan egoísta que prefiere perder su tiempo desafiando al prójimo o seudo educándolo (en base a lo que ellos creen que es lo que corresponde) que dar medio paso hacia el lado.

Seguramente están pensando como peatones. Creen que es peligroso que haya un ciclista circulando en su vereda, porque los puedo atropellar. Pero están pensando egoístamente.

Las probabilidades de un ciclista atropellado por un auto son altas, y las consecuencias de ese atropello son serias. Las probabilidades de un peatón atropellado por un ciclista son discutibles (yo defiendo que es bajo, porque el peatón tiene facilidades para moverse, y en general creo que los ciclistas van más atentos sobre su bicicleta que los automovilistas, que suelen ir haciendo cualquier cosa menos estar pendientes del camino) y las consecuencias de ese atropello también las considero discutibles.

Sólo conozco un caso de alguien que fue atropellado por una bicicleta. Era una mujer de cerca de 50 kilos, que la atropelló un ciclista que iba a toda velocidad. El resultado fue que la mujer se cayó al piso y se hizo algunas heridas que cicatrizaron en un par de semanas.

Pero sí conozco casos cercanos de ciclistas que han muerto atropellados por autos. Por lo demás, es extraño que un ciclista que circula por una calle llena de peatones, alcance una velocidad demasiado alta.

Al andar en bicicleta por la vereda no sólo pienso en mí como ciclista, pienso también en lo desagradable que es cuando voy manejando que me toque un ciclista adelante. Si la calle es angosta y no lo puedo adelantar, es realmente frustrante. ¿Y como peatón? Si el ciclista viene lento y me pide permiso de buena forma… doy medio paso al lado feliz.

Después de todo, es más fácil dar medio paso al lado, que tener que dar dos para que pueda pasar con su bicicleta en la mano mientras la va empujando.

Porque la lógica, al final del día, es prohibir las conductas que son potencialmente peligrosas, para no lamentar después (por eso está prohibido manejar hablando por celular, o en estado de ebriedad, aun cuando en la práctica no se lesione ningún bien), pero lo cierto es que es potencialmente más peligroso andar con un bat de beisbol en la calle (algo que está absolutamente permitido) que andar en bicicleta por la vereda (algo contra lo que mucha gente está pontificando).

Sino pregúntenle a la víctima de Aaron Vásquez.

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4 Respuestas a “¿Por la vereda o por la calle?

  1. El ciclista que circula por la vereda no merece respeto, ya que lo hace como el autor de este artículo por miedo y el miedo no es respetable si quieres pedalear tienes que hacerlo donde corresponde, la calle, no culpes al estado de no servir en la protección de tu temor ni intentes trasnochadas interpretaciones a ley, ya que la regla es clara, acera para peatón, no todos servimos para todo, y el que pedalea por la vereda no sirve para ciclista.
    Sí quieres saber que es miedo de verdad, trata de imaginar lo que siente un peatón que camina junto a un niño por la vereda de Av. Pedro de Valdivia, en Providencia, cuando tu vas apurado a tu trabajo en bicicleta, Gianfranco

    • Toda la razon, las personas con miedo no merecen respeto. Los niños deberian aprender a andar en bicicleta en la calle junto a los autos y los que mueran atropellados simplemente no servian como ciclistas. Aquellos que sobrevivan seran dignos de admiracion y seran respetados por la sociedad como los hombres-bici una especie de elite a la que Felipe pertenece.

  2. Ante todo, yo soy padre de un niño de 4 años al que disfruto llevar a su jardin todas las mañanas alrededor de las 8 am junto a muchos mas niños y padres que también comparten conmigo la vereda que conduce a este, ademas de eso al vivir cerca de un supermercado, tambien disfrutamos yendo a hacer las compras caminando, conversando y disfrutando de la mutua compañia.

    Resulta que yo cambie redicalmente de posicion acerca de los ciclistas en la vereda (antes lo veia necesario ante la ausencia de ciclovias y ademas con cierta simpatia por varias razones), resulta que de los varios incidentes que tuve hay dos que vale la pena destacar

    episodio 1: Ciclista rapido y furioso bajando a aprox 30 km/hr por la vereda en la noche (21;00 aprox)

    Saliamos del supermercado con mi hijo, y decidimos parar un momento en la vereda para yo acomodar mejor las bolsas y asi ir mas comodo llevandolo de la mano, mi hijo estaba hacia el lado opuesto a los autos mirando tranquilo que hacia, cuando de la nada paso raudo un ciclista
    (supongo yo también miedoso de los autos) que no tuvo mejor idea que ahcerlo entre mi hijo y la pared de la casa que estaba al costado. Paso tan cerca que golpeo la capucha de la casaca que mi hijo tenia haciendo que mi hijo felizmente se fuera hacia adelante y finalmente cayera sobre las bolsas.

    Yo solo atine a recordarle a su mama e intentar lanzarle una de las latas que traia en las bolsas (cuando la tuve en mi mano el ya estaba a mas de una cuadra de distancia buscando supongo a su siguiente peaton.

    Episodio 2: la loca en dos ruedas

    Camino a jardin con mi hijo divisamos a una chica que venia con esfuerso y manteniendo una velocidad moderada subiendo la calle donde nosotros caminabamos en sentido opuesto, cuando estabamos a pocos metros yo me fui hacia el extremo de la vereda que esta opuesto a la pista dandole un espacio para que pase, ella considero que era mas seguro ir por el mismo lado que nosotros y luego de gritarnos permiso acelero, lo unico que pude hacer es interponerme entre ella y mi hijo con el resultado de tener marcada la rueda de la bicicleta en el pantalon y que los tres cayeramso al piso.

    Yo me pare y luego de evr que mi hijo estaba bien, la yudae a levantarse, esperando tambein una disculpa por habernos atropellado ….. cuan errado estaba, ella se levanto furiosa a decirme que la habia botado al suelo y que porque no me habia retirado si ella nos habia dicho “permiso”, yo le explique que nostotros eramso peatones y que lo correcto es que ella se vaya al lado que tenia libre o en su defecto pare y evite un accidente, ………… pero no, ella segui abufando y reclamandome, hasta que finalmente decidio amenazarme con llamar a la policia ….. a mi la verdad me parecio una buena idea y marque yo el numero pues me molesto bastante la actitud de la chica, ella al percatarse que lo hacia en serio trato de irse entre insultos, cosa que yo no le deje hacer sujetando su bicicleta.

    Como 15 minutos despues llego la patrulla de carabineros, los que inicialmente apoyaron a la damicela en aprietos, pero al explicarles la situacion y mostrarles la huellas del atropello, le explicaron que la ley dice que no pude transitar en la vereda y que incluso habia una multa que debian aplicarle, ademas que si yo la denunciaba la cosa se iba a poner peor.

    Ella cuandos e dio cuenta que sus amenazas e improperios no resultaban, se puso a llorar ….. la verdad no creo que aprendiera su leccion y ademas mi hijo ya estaba muy tarde para el colegio, les dije a carabineros que no iba a hacer ninguna denuncia y me fui de ahi.

    Por eso y por mas cosas que he visto solo puedo decir

    CILICISTAS VAYAN SE A LA PISTA; SI MANEJAN RESPETANDO LAS SEÑALES DE TRANSITO NO LES VA A PASAR NADA, Y SI NO PUEDEN CONTROLAR SUS MIEDOS …… VAYANSE EN METRO.

  3. Encuentro que los comentarios anteriores no pueden ser mas ridiculos, comprendo que un hombre pueda temer por sus hijos y velar por cuidarlos, si estuviesemos 10000 años antes, a tu hijo (gonzalo) se lo habrian comido 2 veces, por decirlo de alguna forma, porque tu no lo habrias cuidado bien, en la segunda vez, tambien habrias sido comido tu, me gustan harto los deportes extremos, entre estos el enduro, confio harto en mis capacidades, ando harto en bicicleta y en patines, me caigo muy poco, y cuando lo hago me levanto y sigo, pero es bastante discutible el “miedo” que dicen que uno tiene al andar en la vereda, al que dice que uno tiene miedo, te invito a que nos juntemos personalmente, y te presto mi bicicleta para que des un paseo corto, de salvador hasta av, el bosque, en bicicleta por la calle, y dime que te sientes completamente seguro de lo que hara el automovilista que va atras o al lado tuyo.

    Cuando manejo mi auto, y voy a virar hacia una calle por ejemplo san antonio hacia moneda, mi campo de vision me da para ver los peatones que estan sobre la calle cruzando y unos 3 metros sobre la vereda tambien, no puedo ver a un ciclista que viene rapido por la vereda cruzando donde mismo cruzan las personas o ver a algun peaton corriendo porque, sencillamente no te lo esperas, tu esperas ver gente caminando lento y que haya un espacio para poder pasar con tu vehiculo, claramente hay casos y casos, entre peatones que prefieren “hacerse los choros”, automovilistas que “van con el celular” y ciclistas que creen que van en “carrera” esquivando los peatones como en slalom, hay de todo. las veredas son para que la gente ande segura por la via, y yo me siento seguro andando por la vereda en mi bicicleta, cuando hay ciclovia la uso, pero no bajo nicagando a alameda o a providencia en bici

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