Los niños chilenos que no valen

por DAFNA GOLDSCHMIDT, Arqueóloga, U. Sek.

 

A mediados de diciembre, se conoció el desenlace de la desaparición de Mateo, de 2 años de edad. Ese día me encontraba en el Aeropuerto de Calama, y los carteles de Mateo estaban siendo retirados por Carabineros. Lo primero que pensé es que lo habían encontrado vivo, pero después en la cafetería prendieron el televisor y dieron a conocer la lamentable noticia que no era así.

Hijo de una mujer privada de libertad, Mateo se encontraba viviendo con su padrastro, quien antepuesto a un historial delictivo, en ese entonces se encontraba en libertad. Al conocer más antecedentes de la vida de Mateo, es casi circunstancial que su posible causa de muerte fuera en manos de su padrastro; pudo haber muerto atropellado, o de deshidratación porque salió de su casa y terminó en el desierto, y dadas sus condiciones de vida, nadie se hubiera dado cuenta hasta que fuera demasiado tarde. Gracias a la confesión del padre, recién se pudo conocer su paradero y, por lo menos, realizar un funeral.

El caso de Mateo pone de manifiesto las condiciones en que se encuentran muchos hijos de mujeres detenidas, en un completo abandono. En algunos casos, llegan al Sename, pero una cifra altísima termina deambulando de casa en casa, a merced de familiares, amistades e incluso vecinos de las detenidas, viviendo de allegados y desarrollando un desapego afectivo, muchas veces también sometidos a abusos físicos y psicológicos e insertándose en ambientes y trabajos ilegales desde muy temprana edad, una serie de factores que sólo perpetúan y promueven un círculo delictivo y desolador desde la base y  que resulta muy difícil de romper.

Según datos entregados por Gendarmería en el 2008, y dados a conocer por un reportaje de ciperchile.cl el 2011, casi el 90% de las mujeres presas ese año eran madres, muchas con hijos menores de edad. (Villarrubia 2011). Además, cada vez son más mujeres, y madres, que en Chile y Latinoamérica son privadas de libertad (Gómez et al. 2012). Según datos arrojados por Estudios de la Universidad Católica (Valenzuela et. Al) para el centro Penitenciario Femenino de Santiago, el 79% de los hijos vivía con sus madres al momento de ser detenidas, y el 57% de los padres se encontraba ausente en la vida de los niños, muchos porque también estaban privados de libertad.

Para el 2011, citando nuevamente el reportaje de Ciperchile, se mostró que no existe un protocolo o políticas sobre el actuar que tiene que tener la policía con los niños cuando detienen a sus padres, quedando esto “a criterio”, dejando a los niños en una absoluta vulnerabilidad al “no existir programas Estatales que trabajen con los hijos de los imputados”, aspecto que podría ser clave para romper el círculo delictivo e incluso, apelando al caso de Mateo, salvar una vida.

En el mejor de los casos, las madres pueden tener a sus hijos con ellas supuestamente hasta los 2 años, después simplemente no es un asunto de gendarmería, quedando los niños en tierra de nadie. Muchas mujeres ven así su maternidad truncada, donde aparte de la condena carcelaria, sufren otra gran sanción: el no poder cumplir con las expectativas maternas impuestas por la sociedad (Gómez et. Al 2012). Junto con la angustia y depresión que conlleva el desapego afectivo, más aún si fue forzoso, esto puede terminar en un evento traumático para progenitores e hijos (Gómez et. Al 2012 y Valenzuela et. Al 2012).

Estudios de entrevistas realizadas a mujeres-madres de 3 centros penitenciarios en el sur, específicamente en Chillan, Los Ángeles y Concepción (Gómez et. al 2012), arrojaron que el 100% de las mujeres entrevistadas tiene planes de encontrase con sus hijos al cumplir su condena, pero Ciperchile mostró que cuando algunas de ellas salen para retomar sus vínculos o roles maternos, ya es demasiado tarde. Otros estudios revelan que el principal contacto madre e hijo es telefónico (Valenzuela et. Al 2012), ya que los centros penitenciarios femeninos son pocos e implica recorrer grandes distancias para las visitas, cosa que resulta en varios casos difícil por tema de costos y tiempo.

Qué vergüenza que el caso Mateo no lleve a nuestros legisladores, especialmente a los autodenominados “provida”, a generar y priorizar proyectos urgentes para proteger la vida y la integridad de todos los hijos de mujeres presas, velando por esa maternidad que tanto les importa “proteger” y por la vida que tanto alegan “defender”, ambas truncadas por la falta de políticas públicas en nuestro país, pero sí se movilizan en respuesta a verdades incómodas que quieren silenciar, como el revuelo a las declaraciones de la ex Ministra de Salud.

Pero la verdadera protección de la maternidad vulnerable, de la que se jacta la UDI Claudia Noguera para perpetuar la prohibición del aborto en Chile, va muchísimo más allá y nos obliga a realizar una profunda reflexión social. La vida de ciertos niños en Chile simplemente no importa, no vale nada, y directamente se condiciona con la clase social de la que provienen. Niños que crecen con la resignación y frustración de ver cómo el Parlamento mejor pagado del mundo no tiene ni ojos ni corazón para ellos. Y tienen el descaro de plantear que “la vida es un derecho”.

Con el silencio o desinterés  de acelerar y crear proyectos donde se incrementen políticas públicas al respecto, la bancada “pro vida” está siendo cómplice del aborto o asesinato de miles de Mateos y sus madres, seres humanos perdidos o invisibles que están siendo privados de su derecho a vivir, de ser respetados y sentirse queridos y seguros, pero que por sus circunstancias de vida merecen menos empatía y ningún tipo de voz que luche por ellos y sus derechos. Las pocas voces de alerta, como las de CIPER.cl, han sido sólo palabras que se las lleva el viento.

 

 

Gómez, N. Jorquera, N. Romero, J.  Villacorta, E. Galaz, C. Jofré, C y M. Barrera.

  1. Construcción de maternidad en mujeres madres privadas de libertad en los recintos penitenciarios de Concepción, Chillán y Los Ángeles, Región del Bio-Bío. Revista Pequén, Escuela de Psicología Universidad del Bio-Bió, Concepción. Chile.

http://www.ubiobio.cl/miweb/webfile/media/265/4%20Construcci%C3%B3n%20de%20maternidad%20en%20mujeres%20madres%20privadas%20de%20libertad%20en%20los%20recintos%20penitenciarios%20de%20Concepci%C3%B3n,%20Chill%C3%A1n%20y%20Los%20%C3%81ngeles,%20Regi%C3%B3n%20del%20Biob%C3%ADo%20(1).pdf

 

Valenzuela, E. Stuven, A y P. Larroulet.

  1. El impacto social de la prisión femenina: Recomendaciones para una política pública en la materia. Propuestas para Chile. Concurso de políticas públicas 2012. Centro de políticas públicas UC.

http://www.minjusticia.gob.cl/media/2013/04/presentacion-impacto-social.pdf

 

Villarrubia, G.

  1. Los niños huérfanos de la delincuencia. En Reportajes de Investigación, Centro de Investigación Periodística.

http://ciperchile.cl/2011/07/26/los-ninos-huerfanos-de-la-delincuencia/

http://www.ucvradio.cl/bsite/2014/12/31/nogueira-rechaza-y-califica-como-discriminatorios-dichos-de-ministra-de-salud-frente-a-ley-de-aborto-terapeutico/

http://www.emol.com/noticias/nacional/2014/12/31/697000/oposicion-y-salida-de-molina.html

http://www.soychile.cl/Santiago/Politica/2014/12/31/296758/La-UDI-presentara-un-proyecto-de-ley-en-contra-del-aborto.aspx

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