El nuevo banco de sangre judío

por IGAL ROITMAN, Founder & CMO en Qompazz.com. Co Fundador Maguen Hador.

Más de alguna vez hemos escuchado sobre algún pariente de un amigo que necesita donaciones de sangre. Afortunadamente, muchos de nosotros no hemos vivido de cerca esta necesidad en primera persona. Pero pareciera ser que en Chile no hay mucha cultura al respecto. ¿Cómo funciona a nivel comunitario cuando un judío necesita sangre?
En Chile, en los casos de urgencia (accidentes o enfermedades que requieren tratamiento en forma inmediata), las clínicas y hospitales tienen la obligación de brindar la sangre requerida en forma inmediata, dejando al paciente y su familia con una “deuda de sangre” con el banco de sangre prestador.
Es entonces que se genera el primer tipo de donación de sangre; la “Donación de Reposición”, donde parientes y amigos donan sangre para “pagar” esta deuda de sangre. No importa el tipo de sangre, ni del paciente ni del donador, ya que el banco recibe todas estas donaciones de sangre y luego las distribuye en forma adecuada entre los pacientes, evitando así la necesidad de encontrar un “match” entre la sangre del donador y el receptor.
Existe otro tipo de Donación; la “Donación Voluntaria” o “Donación Altruista”. Esta donación es totalmente voluntaria, y el donador entrega su sangre al banco de sangre sin importar quien la recibe. Pero para mi sorpresa, hay una diferencia enorme en la “calidad” de la sangre de reposición respecto a la voluntaria. ¿Cómo es esto posible?
Cuando uno dona sangre, debe llenar un cuestionario en el que responde si ha tenido determinadas enfermedades en el último período de tiempo, si ha visitado ciertos lugares e incluso respecto a su conducta sexual. La gente que va a hacer donaciones de reposición tiene un claro incentivo para mentir en esa encuesta ya que está buscando el beneficio de su amigo o pariente, motivo por el cual el banco de sangre incurre en numerosos gastos (como los implementos para la extracción, traslado y análisis de esa sangre) para luego concluir que la sangre está infectada y deben rechazarla, mientras que la gente que realiza donaciones voluntarias o altruistas no tiene incentivos para mentir y por ende, el porcentaje de sangre infectada o inservible es dramáticamente inferior.
En Chile, las donaciones voluntarias son extremadamente escasas y por ende, el modelo de donación de reposición es el más común. Esta situación es lamentable, ya que las familias que se ven enfrentadas a situaciones lamentables donde un pariente se enferma o accidenta y requiere transfusiones de sangre, pasan por situaciones de alto stress debido a la carga emocional y económica a la que se enfrentan, sumándoles la responsabilidad de conseguir 20, 50 o incluso más donadores de sangre.
Por esto, los madrijim de Maguen Hador decidimos enfrentar este tema desde una perspectiva más innovadora, generando un nuevo modelo de donación de sangre que ha despertado el interés de instituciones como el Ministerio de Salud y la WHO (World Health Organization), quienes están dispuestos a apoyar el piloto con la Comunidad Judía de Chile y, en caso de éxito, masificarlo a nivel nacional y luego regional (Latinoamérica).
El nuevo modelo funciona en que la comunidad judía abre una suerte de “Cuenta Corriente de Sangre” en un Banco de Sangre, donde los miembros de la comunidad donan sangre a esta cuenta y el banco se hace cargo de la extracción y mantención. El 30% de la sangre donada quedará de “libre disposición”, beneficiando al país con esas donaciones de sangre que se pueden usar libremente. El otro 70% de la sangre percibida queda “abonada” en una cuenta comunitaria a cargo de Maguen Hador, de tal manera que si alguna persona de la comunidad necesita, por ejemplo, 20 unidades de sangre, Maguen Hador comunica al Banco de Sangre, quienes descuentan las 20 unidades de esta “Cuenta Corriente” y la abonan a nombre del paciente, dejándolo libre de “deudas de sangre”.
La donación voluntaria es baja en Chile principalmente por la desinformación al respecto, donar sangre no forma parte de la cultura nacional (los donadores voluntarios son gente que ha tenido experiencias cercanas de gente que necesita transfusión de sangre). Al no saber a quién va dirigida la donación de sangre, el potencial donador voluntario no empatiza con el receptor de sangre.
Profundicemos en la definición de “Altruismo” para encontrar un punto medio en que la gente pueda “ponerle cara al receptor de sangre” y acercar al potencial donador a quien la recibe. Hemos generado un modelo de “altruismo acotado” basado en comunidades. Si la Comunidad Judía de Chile, conformada por 15.000 personas que viven principalmente en Santiago, lleva a cabo exitosamente este piloto, podremos replicar el modelo en cientos de otras comunidades (evangélica, española, árabe, etc).
Ventajas hay muchas. Al mantener la condición de altruismo, la calidad de la sangre recolectada será tan buena como aquella de donación voluntaria. El donador de sangre podrá identificarse con el receptor, siendo gente de SU comunidad, motivo por el cual es mucho más propenso a donar. La gente que pertenezca a comunidades que implementen el modelo no necesitará reponer la sangre ya que estará cubierta. El “público general”, aquellas personas no pertenecientes a alguna comunidad afiliada al modelo, también se verá beneficiada ya que el 30% de las donaciones recibidas por el modelo comunitario serán de uso público o libre disposición. Las comunidades podrán implementar modelos de marketing entre su propia gente, informando, educando y abriendo el tema de las donaciones voluntarias en la población de forma mucho más personal, mostrando casos de éxito entre su gente y logrando un nivel de empatía mucho mayor, y por ende, incentivando la donación proactiva.
El piloto se ha puesto en marcha recientemente y está siendo todo un éxito, pero necesitamos muchos más donadores para lograr el éxito. Nuestra apuesta es que, una vez implementado el piloto a nivel nacional, podremos llegar en un plazo de un año a ser un país que recibe el 100% de sus donaciones de sangre en forma voluntaria, sin mencionar el apoyo enorme que significa para los miembros de nuestra comunidad prescindir de la necesidad de conseguir donaciones de sangre cuando estén pasando por momentos difíciles. Sea parte de esta iniciativa, inscríbase para donar o recibir sangre en http://maguenhador.com en la sección “Banco de Sangre”.

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3 Respuestas a “El nuevo banco de sangre judío

  1. ya pues a donar,!!!!!, yo soy O IV RH- y dono un par de veces al año por que somos un grupo muy reducido y lo O solo podemos recibir de otro O.
    los insto a donar es una buena forma de ayudar a otros

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