¿Jóvenes tontos, o mala información?

por MOISES FAINSOD, Est. Economía, Instituto Tecnológico Autónomo de México. Mesa Directiva FEMEJJ, Federación Mexicana de Jóvenes Judíos.

Contrario a la idea común, a partir del surgimiento de los medios electrónicos de información y comunicación, leemos más. Sin embargo, estas mismas tecnologías han hecho que estudiantes y académicos prescindan de una lectura profunda y recurran a la información digerida y fácil.

Debido a este hecho, los universitarios tienden a desentenderse de la comprensión lectora y del pensamiento crítico, lo que podría repercutir para su vida como estudiantes y profesionales. La falta de capacidad analítica puede afectar su capacidad como ciudadanos responsables.

Existe una diferencia entre lectura y simple y lectura profunda. De acuerdo a José Manuel Pérez y Pilar Sanagustín: por lectura simple o decodificación superficial entenderemos el proceso por el cual el lector descifra el valor básico (podríamos decir denotativo) de los signos que componen un texto. Por otro lado, la lectura profunda o interpretativa es el proceso por el cual el lector, además de entender o comprender los signos, encuentra sentido y relaciona el texto con otros elementos significativos que forman parte de su contexto real o intelectivo. (2011, 17-27)

A partir de esta diferencia, se podría suponer que, en ocasiones, los lectores son capaces de leer superficialmente. No obstante, encuentran dificultad al momento de ir más allá y otorgar sentido y significatividad a lo que leyeron.

Observando el pasado, sin la existencia de internet, la única manera de acudir a la información era mediante medios analógicos, en los cuales no existía un buscador rápido o filtros de información. Si se quería investigar acerca de algún tema, era necesario realizar una lectura profunda basada en fuentes confiables, por cuenta propia, se analizaba el contenido y se plasmaba lo entendido. Diferente al presente en el cual se podría encontrar información específica acerca de algún tema, no siempre verídica y sin la necesidad de siquiera tener la certeza que la información leída es la correcta.

En el presente, debido a la facilidad que brindan las nuevas tecnologías de información y comunicación, se acude en primer instante a estos medios con motivos de investigación en cuestiones académicas y profesionales. De acuerdo a la primera encuesta nacional sobre consumo de medios digitales y lectura, el buscador Google y Wikipedia son los sitios más usuales para búsqueda de información (IBBY México 2015, 56). Generalmente, estos sitios son los primeros en aparecer cuando se realiza alguna búsqueda en línea, infiriendo que la investigación que realiza el lector es carente de contenido y profundidad. ¿No debería de suceder lo contrario con tanta variedad de información a la mano?

A pesar que muchos materiales de medios analógicos ya se encuentran en línea en los medios digitales, recurrir y entender estas fuentes de información confiables en internet es un ejercicio cada vez más complejo. Esto ligado a dos factores importantes: primero, debido a la saturación de información en los motores de búsqueda, en donde las páginas web que contienen la información más importante, no son las más visibles; y segundo, como arguye Edward Francis, es difícil leer textos significativos y profundos en cualquier tipo de pantalla. Hay muchas distracciones, desde anuncios hasta mensajes de texto, que evitan que nuestras mentes puedan entender con precisión lo que estamos leyendo. (2015)

Sin embargo, esto no quiere decir que el antes es mejor que el ahora. Debemos de apreciar y hacer valer todas estas herramientas que el mundo nos ha proporcionado para ampliar las áreas de investigación. Si contamos con más información, aprendamos a utilizarla de manera correcta. Como estudiantes y profesionales, tenemos el futuro del país en nuestras manos, así que avancemos junto con el cambio. Entendamos la importancia de nuestro papel en la sociedad, protejámonos de distracciones y estemos atentos a los detalles, ya que existe una razón para rescatar la lectura profunda: la preservación de nuestra cultura y sus valores.

Bibliografía
Francis, Edward. Why Deep Reading is Suffering as Technology Advances. Marzo 12, 2015.
IBBY México. “Primera Encuesta Nacional sobre Consumo de Medios Digitales y Lectura.” Encuesta, México, 2015.
Tornero, José Manuel Pérez, and Pilar Sanagustín Viu. “De la lectura superficial a la lectura profunda: una escala de las operaciones de lectura en un contexto TIC.” Lenguaje y Textos, no. 34 (Noviembre 2011): 17-27.

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