editorial

Destrucción

Todos los pueblos y sociedades se han enfrentado a momentos negros en su historia. Son etapas de pérdida en la que se destruyeron personas, ciudades, significados, descendencia y cultura. Nuestro calendario judío nos enseña que una vez al año debemos parar y recordar estos sucesos, jamás olvidarlos. No por coincidencia caen en la misma fecha, sino porque el acto nos trae las mismas enseñanzas.

Ante la destrucción de nuestro pasado, nuestra mejor estrategia es el recuerdo y la memoria. Pero lo difícil es entender que el pasado es uno solo, para nuestro pueblo como para la humanidad completa. Recordar a nuestros mártires implica también recordar a todos los mártires de la raza humana.

Si vemos los rostros de la foto, podemos apreciar que cambian los peinados, los lentes y los fenotipos raciales según el escenario, pero los sufrimientos son los mismos, las torturas similares, los ideales estaban igual de arraigados en la mirada altruista de sus combatientes, y la convicción de construir una sociedad más justa e igualitaria no sucumbió ante el poder destructivo de las armas.

Seamos parte de los actuales procesos de destrucción, para poder así construir la sociedad que todos nos merecemos.

 

Nico Riethmüller

Director – El Diario Judío

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