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Las Carpas del Pueblo: la lucha de la sociedad israelí por el encarecimiento general del país.

por MARIANA HERRERA, Actriz. Est. MA en Historia del Arte, U. de Haifa, Israel.

Hoy por hoy Israel está sumido en una lucha sin precedentes. Pero esta vez no es una lucha armada con alguno de sus vecinos (lo que claramente si tendría precedentes) sino que es una lucha entre la sociedad israelí y la administración del primer ministro Netanhayu. ¿La razón? El carísimo costo de vida- vivienda en Israel, especialmente en Tel Aviv.

Desde hace 10 meses que la administración Netanhayu viene encareciendo sistemáticamente el costo de vida en esta pequeña franja de tierra. Todo comenzó en Octubre del 2010 cuando nuestro primer ministro decidió subir por tercer año consecutivo el arancel universitario, seguido por el encarecimiento del precio de distintos bienes de consumo: primero fue el  pan, luego la bencina, también la leche, incluso el agua (a la que decidió agregarle un impuesto sin sentido ni coherencia que ni los propios entendidos en la materia logran entender, pero que el Likud justifica diciendo que Israel se está secando), más tarde subió el precio de la luz, luego las lecherías decidieron subir el precio del Cotagge, alimento básico de todo desayuno israelí, y para terminar de decorar  esta torta de encarecimientos desproporcionados, Netanyahu decidió en conjunto con su administración encarecer el costo de la vivienda.

Hoy en día comprarse una casa de tres habitaciones en el lugar más recóndito del mapa Israelí es una aspiración solo para elites, para cualquier israelí promedio soñar con vivir en Tel Aviv es eso, un SUEÑO. Para cualquiera de nosotros los israelíes, pedir un préstamo para comprar una casa es tomar la decisión de suicidarnos lenta y dolorosamente, empobreciéndonos y muriéndonos de hambre de paso.

El alza del precio de la vivienda fue el marrasquino que vino a decorar una torta bañada en el más puro, cruel e inhumano capitalismo y rellena de una inconsciencia social sin precedentes en un estado que se hace llamar  “Estado de Bienestar”. Hasta hace dos semanas, la sociedad israelí había reaccionado como era de esperar para tiempos post-modernos y post-sionistas: con indiferencia. Como si a nadie le afectara, como si todos fueran millonarios: cero protestas, cero marchas, cero reclamos. Sin embargo, el 14 de julio se levantó la protesta popular mancomunada más significativa de los últimos 20 años en Israel: La protesta de las carpas.

La manifestación comenzó como resultado de un grupo de protesta en Facebook que llevó inicialmente a cientos de personas a congregarse y formar un campamento con carpas en el Bulevar Rothschild en el centro de Tel Aviv, acto que  pronta y sorpresivamente adquirió un impulso inesperado: la adhesión de nuevas familias instalándose con nuevas carpas y la atención de los medios de comunicación. Así se empezó recién a escuchar la voz de la comunidad israelí cansada del alto costo de vida.

Poco después, las protestas se extendieron a muchas otras ciudades israelíes. Rosh Pina, Haifa, Kfar Sba, Raanana, Modiin, Jerusalem y Beer Sheva vieron como lentamente sus principales calles se llenaban de campamentos de carpas donde  tanto familias como jóvenes solteros protestaban desde la frustración de ver como el sueño de una casa propia se ve castrado por una administración que no piensa más que en guerra.

Netanyahu reaccionó a las protestas a su más puro estilo: desestimándolas. Afirmó que él es consciente de que esta es una  crisis que el país arrastra por años y que su administración está trabajando para darle una solución definitiva. En resumen: “Estamos trabajando para usted”.

Los alcaldes de las municipalidades “afectadas” declararon que las protestas son justificadas, que para toda familia promedio resulta imposible soñar con una casa propia y que para todo joven estudiante resulta un sueño pretender vivir en una ciudad céntrica o desarrollada. Agregaron los alcaldes que la responsabilidad la tiene la administración Netanhayu por abandonar las cuestiones sociales en pro de querer construir una sociedad de libre mercado y en ganar la ya eterna guerra con sus vecinos.

El 26 de julio, Netanyahu anunció un nuevo plan de vivienda, incluyendo incentivos significativos para los contratistas que construyen pequeños apartamentos destinados a viviendas estudiantiles, y el plan de agregar 50,000 apartamentos en el mercado de vivienda israelí en los próximos dos años. El 30 de julio se produjo en Tel Aviv la marcha masiva más grande en lo que va de protesta, donde más de 120.000 personas se congregaron para manifestar su desacuerdo ante el anuncio del nuevo plan de vivienda propuesto por el gobierno.

En qué y cómo terminara la Protesta de las Carpas, nadie lo sabe y es muy difícil vaticinarlo. Lo que sí es un hecho es que la protesta marca un hito en la historia israelí de los últimos 20 años. Nos muestra un despertar de la sociedad israelí, nos muestra una sociedad israelí que remecida de una siesta de indiferencia prolongada por más de 20 años, decide tomar el toro por las astas y actuar en comunidad. La protesta nos refleja que a pesar de que el mensaje global post-moderno es “Yo me preocupo de mí mismo y la única causa que defiendo es la mía personal”, el israelí promedio está lentamente entendiendo que debe volver a pensar y actuar en comunidad, que solo en comunidad se logran los grandes objetivos, que solo en comunidad la voz del pueblo será escuchada y tomada en cuenta por la elite gubernamental, política y económica.

La protesta de las carpas nos muestra un Israel lúcido, involucrado con su comunidad, queriendo construir un país más justo, menos bélico y más acogedor. Nos muestra un nuevo Sabra, aquel que cansado de la indiferencia de los últimos 20 años decide levantarse en rebelión ante tanta injusticia, esta vez no con armas de fuego, sino con el arma ideológica más potente en la historia de la humanidad: la fuerza de todos, el poder de la Comunidad.

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2 comentarios

  1. La politica de miltonfridmanismo que comenzo en Israel hace alrededor de 15 años, llevada a su casi maximo extremo, es la que desato esta ola de protestas.

    Los diferentes gobiernos que se sucedieron desde entonces, con el apoyo total de la Histadruth llevaron a la practica una politica de globalizacion y privatizacion creciente y constante del pais.

    No se puede negar que desde el punto de vista de macro-economia, Israel es uno de los paises que estan pasando las crisis de los ultimos años de la mejor forma: la moneda esta fuerte y estable, las reservas del pais son grandes y solidas, las exportaciones estan en auge y la direccion financiera del pais esta en muy buenas manos y es objeto de elogios mundiales, en especial dado el prestigio del Presidente del Banco Central, Stanley Fisher.

    Parte de un articulo de Manor

  2. Como consecuencia de que desde el lamentable fallecimiento de Rabin, Israel ha tenido gobiernos que piensan solo en la » Macro-economia» y en Guerra es que durante el 2011 hemos tenido paros de Medicos, trabajadores sociales, aeropuerto, colegios, universidades y ahora la protesta de las carpas. Legitimo totalmente tu pensar pero como ciudadana Israeli difiero drasticamente de ti: Las reservas de Israel puede que sean «fuertes y solidas» como tu dices pero el Israeli promedio no las ve ni las verá puesto que como bien se sabe estan RESERVADAS y DESTINADAS para seguridad nacional/ Guerra/ La unica y gran prioridad de la administracion Netanyahu. Lo mismo corre para las exportaciones mundiales: el dinero que proporcionan no va a dar al israeli promedio ni menos al que vive bajo la linea de pobreza: ese dinero va para la unica prioridad de la administracion Netanyahu: DEFENSA. Finalmente y con respecto al «elogiado desempeño de Fisher»… yo como Israeli promedio a la cual la tiene sin cuidado los logros de la » Macro- economia» de Israel y que por el contrario le preocupa mucho la micro economia de poder llegar a fin de mes… aun no veo que tanto ha sido su aporte.

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