De amor y sexo entre hombres en el judaísmo

por NICO RIETHMÜLLER, Sociólogo, U. de Chile. Est. Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer. Director Editor, El Diario Judío.

וְאֶ֨ת־זָכָ֔ר לֹ֥א תִשְׁכַּ֖ב מִשְׁכְּבֵ֣י אִשָּׁ֑ה תּֽוֹעֵבָ֖ה הִֽוא:
וְאִ֗ישׁ אֲשֶׁ֨ר יִשְׁכַּ֤ב אֶת־זָכָר֙ מִשְׁכְּבֵ֣י אִשָּׁ֔ה תּֽוֹעֵבָ֥ה עָשׂ֖וּ שְׁנֵיהֶ֑ם מ֥וֹת יוּמָ֖תוּ דְּמֵיהֶ֥ם בָּֽם:

En la Torah, está escrito: “No te acuestes con varón como uno se acuesta con mujer, abominación es”, Vaikra 18:22. En el mismo sefer, un poco más adelante, se escribe: Y si un hombre se acostara con varón como se acuesta con mujer, ambos dos han cometido abominación; ambos serán muertos irremisiblemente, su sangre sobre ellos”. 20: 13.

גמ׳ זכר מנא לן דת”ר (ויקרא כ, יג) איש פרט לקטן אשר ישכב את זכר בין גדול בין קטן משכבי אשה מגיד לך הכתוב ששני משכבות באשה

¿A qué se refiere la Torah exactamente con “acostarse con mujer”? El Talmud, en Masejet Sanedrin 54a, se pregunta esto mismo, señala que, como está escrito en plural, el verso nos enseña que hay dos formas de acostarse con mujer, esto sería, vaginal y anal. Trayendo a la guemara, además, señala que la palabra varón se refiere a un hombre grande o a un menor.

ואת זכר לא תשכב משכבי אשה אי זהו זכר שיש בו שני משכבות הוי אומר זה אנדרוגינוס

Además, en Masejet Yevamot 83b, se discute en varias líneas el status de los hermafroditas, discutiendo si debería ser considerado para un hombre como tener sexo con una mujer o con otro hombre, terminando por señalar la prohibición de un hombre de tener sexo con un hermafrodita a través de su aparato sexual masculino. Los jajamim están preguntándose por la cantidad de formas que tiene un hombre para acostarse con otro hombre, y se preguntan: “¿qué hombre posee dos formas de acostarse? el hermafrodita” (andróginus, o tumtum en la mishna). Sólo con un hermafrodita, un hombre posee dos formas de acostarse entre hombres.

De esto, puede inferirse que con un varón, un hombre tiene sólo una forma para acostarse, por lo menos una sola estaría dentro de lo considerado prohibido desde la Torah, que vendría a ser el sexo anal. El sexo oral estaría excluido de esta discusión, tanto en la Torah como en el Talmud, quedando fuera de la transgresión del mishkav zakur. Si no fuera así, cualquier hombre poseería 2 formas de acostarse con otro hombre, contradiciendo al Talmud. Que hayan formas de acostarse que están prohibidas, ¿implica que hay formas de acostarse que están permitidas?

הַבָּא עַל אַחַת מִן הָעֲרָיוֹת דֶּרֶךְ אֵבָרִים, אוֹ שֶׁחִבֵּק וְנִשֵּׁק וְנֶהֱנָה בְּקֵרוּב בָּשָׂר, הֲרֵי זֶה לוֹקֶה, וְחָשׁוּד עַל הָעֲרָיוֹת.

Pero las dudas no aclaradas de lo que podría estar permitido, son posteriormente definidas por Rab Iosef Caro en el Shuljan Aruj, “cualquiera que copule no genitalmente (que se acueste sin tener sexo) con alguien de las relaciones sexuales prohibidas, o que se abracen y besen o que disfrute contacto de piel con piel, esa persona será latigada, y estará bajo sospecha de arayot”. Even haEzer 20:1. Maimónides también los prohíbe, porque estos actos nos llevan a cometer relaciones sexuales prohibidas.

Recordemos que hasta ahora venimos hablando siempre de actos sexuales, físicos, corporales. Se habla de proximidad de cuerpos y piel, pero no de proximidad de corazón ni de amor. Pero el Tanaj nos trae un relato único en la historia universal: un relato de amor entre dos hombres, en uno de los libros más antiguos de la humanidad, el más vendido en todo el mundo. En el sefer de Shmuel, encontramos la historia de un amor imposible y tortuoso, entre Yonatan, el hijo del rey Shaul, y el mismo rey David, el más grande de los reyes del pueblo judío.

Cuando [David] terminó de hablar con Saúl, el alma de Yonatan quedó ligada con la de David; Yonatan amaba a David como a su misma alma. / Yonatan y David hicieron un pacto, porque [Yonatan] lo amaba como a él mismo. Shmuel alef 18: 1, 3. Entonces habló Shaul con Yonatan, su hijo, y con todos sus siervos, de hacer morir a David. Mas Yonatan, hijo de Shaul, se deleitaba mucho en David, / por lo cual Yonatan avisó a David, diciendo: “Shaul, mi padre, procura matarte (…)” 19: 1-2 David, empero, volvió a jurárselo, y dijo: ”Muy bien sabe tu padre, que yo he hallado gracia en tus ojos (…)” / Dijo entonces Yonatan a David: “Cualquier cosa que tú me indiques yo la haré por ti”. 20: 3-4 Yonatan hizo jurar a David otra vez más, por lo mucho que lo amaba; porque él (Yonatan) le amaba como a su misma alma. 17 Shaul se enfureció contra Yonatan, y le dijo: “¡Hijo de mujer perversa y rebelde!”, ¿no sé yo acaso que has escogido al hijo de Ishai para afrenta tuya y para la vergüenza de la desnudez de tu madre? / Porque todos los días que viviere el hijo de Ishai sobre la tierra, ni tú ni tu reino estarán estables. Ahora bien, haz que se me traiga, porque es digno de muerte”. 30-31 (David) cayó sobre su faz a tierra, postrándose tres veces; y ellos se besaron el uno al otro, y lloraron el uno sobre el otro, aunque David lloró más. / Y dijo Yonatan a David: “Vete en paz, ya que los dos nos hemos jurado en nombre de D’s (…)” 41-42.

La forma en que el Tanaj se refiere al amor que se tienen estos dos personajes masculinos es única, insistiendo una y otra vez en la enorme medida de su amor. Tan grande que era necesario un pacto de amor. Tan grande, que Yonatan traiciona la lealtad de su propio padre por serle fiel a David. Son tan amantes que se piden y se vuelven a pedir que admitan y se juren y su amor. Se aman, a pesar de la vergüenza de su madre. Se aman tanto como se puede amar el alma. Pero no pueden ser felices juntos, su entorno no se los permite.

Muchas sociedades a lo largo de la historia presentaron relaciones entre hombres, pero en ellas hay mayor relación con el ámbito sexual que en el afectivo-sentimental. Hay tantos ejemplos de sexo homosexual como tipos de manifestación de abuso de poder. Son relaciones basadas en la dominación sobre el cuerpo, en el acto sexual mismo, en la violencia que implica, en el sometimiento y la manipulación del otro. Hay tantas imágenes de episodios históricos. Las relaciones de maestros y discípulos en Grecia, como parte de la experiencia de aprendizaje e instrucción, es quizás la más sofisticada, pero el abuso cometido a la población esclava en Roma, o a tantas poblaciones esclavizadas por ejércitos extranjeros o simples bandas nómades, ejemplos que son además contemporáneos a la definición del canon bíblico, y que nos ilustran control y humillación. Es en este contexto histórico universal, en el que da la relación de amor entre David y Yonatan.

Tiene que haber un relato de una relación homosexual en nuestras escrituras, porque si no lo hubiera, estaríamos diciendo que la homosexualidad no existe en el pueblo judío, y sería similar a como decía Ahmadinejad sobre la homosexualidad en Irán, que no era un problema porque en su país no habían homosexuales, como decía también el líder de norcorea. En cambio, el Tanaj, en vez de silenciar, nos trae un ejemplo de relación afectiva-erótica entre dos hombres, y lo más importante, la hace llena de problemas y condenas sociales. Es un amor imposible, condenado por su entorno familiar más cercano, que trae sucesivos intentos de asesinato del mismo suegro. ¿No es esta una lección de tolerancia y empatía frente al amor mismo entre dos personas? ¿Qué podemos hacer frente al amor, además de dejarlo florecer?

David HaMelej amaba a un hombre como se ama a una mujer. Amaba a un hombre más que a las mujeres. No lo eligió, como le sucede a todos los que sienten sentimientos y deseos afectivos-eróticos con personas de su mismo sexo. Que sea el más grande rey de Israel, que el libro sea parte del canon del Tanaj, y que estas frases hayan sido escritas así, nos dice que incluso el más grande de los hombres puede ser homosexual, porque no lo elegimos, D’s nos hace así.

La historia de ellos es ejemplo que, independiente del sexo de las personas, todos los hombres deben desarrollar su capacidad de amar. Por sobre todas las cosas, D’s quiere que desarrollemos nuestra capacidad de amar, y no hay nada más profundo que las relaciones de pareja que podamos desarrollar. Venimos a este mundo para amar. Por esto, el amor de pareja entre dos hombres debería ser algo motivado y apoyado desde nuestras mismas comunidades, porque además, “No es bueno para el hombre vivir solo”. Genesis 2:18.

A pesar de este par de líneas que nos aporta el Tanaj, que no vuelve a hablar así de ningún otra pareja de hombres, ningún libro que conocemos de la época nos trae un relato similar. Sin duda, el amor entre dos hombres tiene que ser tan antiguo como el amor mismo, pero su testimonio se encuentra con dificultad en la literatura universal. Si es parte de los libros canónicos judíos, es porque somos la primera cultura, pueblo y/o religión de la historia que lidiamos positivamente hacia el amor homosexual, por lo menos los primeros que lo hicimos y que escribimos un testimonio al respecto. La no censura y su inclusión como una de las historias de nuestros dilemas y enseñanzas, evidencia, como mínimo, empatía y sensibilidad frente al tema.

Podemos estar orgullosos que como judíos aportamos al mundo la empatía y sensibilidad hacia el amor entre dos hombres. Mientras grandes civilizaciones aportaron, en relaciones homosexuales, la legitimación de abusos sexuales a sus alumnos por parte de sus maestros, o las violaciones constantes a sus esclavos por parte de los ciudadanos más prestigiosos del Imperio, los judíos aportamos el amor, en su forma más pura y sincera.

 

ANEXO

Shmuel alef 18: 1, 3
:וַיְהִ֗י כְּכַלֹּתוֹ֙ לְדַבֵּ֣ר אֶל־שָׁא֔וּל וְנֶ֙פֶשׁ֙ יְה֣וֹנָתָ֔ן נִקְשְׁרָ֖ה בְּנֶ֣פֶשׁ דָּוִ֑ד וַיֶּאֱהָבֵ֥הוּ (כתיב וַיֶּאֱהָבֵ֥וּ)יְהוֹנָתָ֖ן כְּנַפְשֽׁוֹ
וַיִּכְרֹ֧ת יְהוֹנָתָ֛ן וְדָוִ֖ד בְּרִ֑ית בְּאַהֲבָת֥וֹ אֹת֖וֹ כְּנַפְשֽׁוֹ:
19: 1-2
וַיְדַבֵּ֣ר שָׁא֗וּל אֶל־יוֹנָתָ֚ן בְּנוֹ֙ וְאֶל־כָּל־עֲבָדָ֔יו לְהָמִ֖ית אֶת־דָּוִ֑ד וִיהֽוֹנָתָן֙ בֶּן־שָׁא֔וּל חָפֵ֥ץ בְּדָוִ֖ד מְאֹֽד
וַיַּגֵּ֚ד יְהוֹנָתָן֙ לְדָוִ֣ד לֵאמֹ֔ר מְבַקֵּ֛שׁ שָׁא֥וּל אָבִ֖י לַהֲמִיתֶ֑ךָ …
20: 3-4, 17, 30-31, 41-42
וַיִּשָּׁבַ֨ע ע֜וֹד דָּוִ֗ד וַיֹּ֙אמֶר֙ יָדֹ֨עַ יָדַ֜ע אָבִ֗יךָ כִּֽי־מָצָ֚אתִי חֵן֙ בְּעֵינֶ֔יךָ …
וַיֹּ֥אמֶר יְהוֹנָתָ֖ן אֶל־דָּוִ֑ד מַה־תֹּאמַ֥ר נַפְשְׁךָ֖ וְאֶֽעֱשֶׂה־לָּֽךְ:
וַיּ֚וֹסֶף יְהֽוֹנָתָן֙ לְהַשְׁבִּ֣יעַ אֶת־דָּוִ֔ד בְּאַהֲבָת֖וֹ אֹת֑וֹ כִּֽי־אַהֲבַ֥ת נַפְשׁ֖וֹ אֲהֵבֽוֹ:
וַיִּֽחַר־אַ֚ף שָׁאוּל֙ בִּיה֣וֹנָתָ֔ן וַיֹּ֣אמֶר ל֔וֹ בֶּֽן־נַעֲוַ֖ת הַמַּרְדּ֑וּת הֲל֣וֹא יָדַ֗עְתִּי כִּֽי־בֹחֵ֚ר אַתָּה֙ לְבֶן־יִשַׁ֔י לְבָ֨שְׁתְּךָ֔ וּלְב֖שֶׁת עֶרְוַ֥ת אִמֶּֽךָ:
כִּ֣י כָל־הַיָּמִ֗ים אֲשֶׁ֚ר בֶּן־יִשַׁי֙ חַ֣י עַל־הָאֲדָמָ֔ה לֹ֥א תִכּ֖וֹן אַתָּ֣ה וּמַלְכוּתֶ֑ךָ וְעַתָּ֗ה שְׁלַ֨ח וְקַ֚ח אֹתוֹ֙ אֵלַ֔י כִּ֥י בֶן־מָ֖וֶת הֽוּא:
… וְדָוִ֗ד ֤קָם מֵאֵ֣צֶל הַנֶּ֔גֶב וַיִּפֹּ֨ל לְאַפָּ֥יו אַ֛רְצָה וַיִּשְׁתַּ֖חוּ שָׁל֣שׁ פְּעָמִ֑ים וַֽיִּשְּׁק֣וּ | אִ֣ישׁ אֶת־רֵעֵ֗הוּ וַיִּבְכּוּ֙ אִ֣ישׁ אֶת־רֵעֵ֔הוּ עַד־דָּוִ֖ד הִגְדִּֽיל:
וַיֹּ֧אמֶר יְהוֹנָתָ֛ן לְדָוִ֖ד לֵ֣ךְ לְשָׁל֑וֹם אֲשֶׁר֩ נִשְׁבַּ֨עְנוּ שְׁנֵ֜ינוּ אֲנַ֗חְנוּ בְּשֵׁ֚ם יְהֹוָה֙ …

 

Trabajo presentado en el Programa Abarbanel, en el Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer.

8 Respuestas a “De amor y sexo entre hombres en el judaísmo

  1. Hola!!! Después de leer su articulo, me preguntaba si es una forma liberal de ver el judaísmo o efectivamente la comunidad judía es totalmente tolerante al tema homosexual. He tratado de buscar respuesta en distintas paginas relacionadas con el judaísmo en Chile, pero ninguna responde. Finalmente me despido añadiendo que su articulo esta bastante bueno, al igual que el diario. Saludos!!!!

  2. Difícil el entender el razonamiento para justificar la homosexualidad masculina, difícil de entender que las comunidades deben de apoyar y fomentar dichas relaciones, no creo en ese concepto, como tampoco en una interpretación tan acomodaticia, para justificar las relaciones sexuales entre hombres. el amor filial entre personas del mismo sexo es una realidad y dicho amor no siempre es sexual, que dos hombres sientan amor o admiración uno por el otro, es una condición que en la mayoría de los casos encierra conceptos de amistad profundos, que no necesariamente llevan al erotismo. el de apoyar y fomentar es creo una situación bastante poco cercana a la labor religiosa de una comunidad judía, salvo que así se lo plantee en su nacimiento y se convierta en abiertamente una comunidad para homosexuales, lo cual no seria para nada una rareza, pero que comunidades sientan obligación de consentir y fomentar esto, no es el fin principal de muchas comunidades, que encuentran mas asidero en el apoyo a la familia heterosexual, que puede cumplir el mandamiento de procrear, algo imposible para dos hombres ( por lo menos en la actualidad, en un futuro puede ser con ayuda medica y de transformación). Me llama la atención también este articulo, en su profunda discriminacion otras tendencias sexuales, como el lesbianismo, que según se desprende si estaría prohibido, al no aparecer una referencia en la Tora. También es de recordar que la Tora nos habla d aun amor no sexual, si no un amor espiritual entre D”os y los hombres y entre los hombres ( especie) entre si.

    • Estoy totalmente de acuerdo con usted, el amor entre David y Yonatan era de grandes amigos, en mi opinión, he visto como hay grandes amigos, sin necesidad de tener relaciones sexuales entre hombres, este articulo esta justificando el homosexualismo y la verdad no creo en eso. No creo en todo eso que dice el artículo por que para mi Adonai es un Dios perfecto , de lo contrario dejaría de ser Dios único y verdadero.

  3. La sociedad se niega desesperadamente a reconocer que somos como un arcoiris, con colores distintos, pues la tolerancia es precisamente eso, entender que no todos podemos ni debemos ser y pensar de forma igual… Somo todos distintos, si no te acomoda el articulo “De amor y sexo entre hombres en el judaísmo” y sientes que es un abuso de interpretación, pues no lo leas. Personalmente no creo que la homosexualidad busque justificarse.

  4. Muchas gracias por este artículo. Ojalá alguien hubiera hablado así en la comunidad judía en mi tiempo…

    La discusión acerca de la posición del judaísmo a la homosexualidad se centra en la interpretación del pasuk (ויקרא כ, יג) y la determinación de si las relaciones entre dos personas son o no un pecado.

    El énfasis, sin embargo, debe ser otro. En la misma parashat Kedoshim nos encontramos con uno de los psukim centrales de la filosofía judía: וְאָֽהַבְתָּ֥ לְרֵעֲךָ֖ כָּמ֑וֹךָ. ¿Qué significa?

    Primero, וְאָֽהַבְתָּ֥- no es una referencia a un sentimiento abstracto, sino un verbo, una mitzvá de actuar con principios de dignidad, que sean consistentes con el amor. לְרֵעֲךָ֖– se traduce por lo general como “prójimo” pero en verdad viene de la palabra hebrea que significa “rebaño”, o sea comunidad. Y – כָּמ֑וֹךָ pone en un plano de igualdad el amor que todos los seres humanos sienten, amor de un hombre a una mujer, o un hombre a un hombre, etc.

    O sea, la pregunta es: ¿qué derecho tenemos de juzgar los pecados de los otros? – probablemente ninguno. Por otro lado, ¿cuál es nuestro deber hacia nuestra comunidad de reconocer el amor de otros como el amor del que nosotros mismos somos capaces? Este es un deber que nos otroga la dignidiad de seres humanos, y no lo podemos olvidar jamás.

    Gracias otra vez y jag sameaj.

  5. Estoy totalmente de acuerdo con Simón: ¿quienes somos nosotros para juzgar los pecados de nuestros herman@s? David halló que el amor de Jonatán “es más dulce que el de las mujeres”. Y para emitir el Rey David tal pensamiento -creo yo humildemente- debió haber probado ese dulzor en sus labios de su amado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s