Así no funciona la Teletón

por GIANFRANCO RAGLIANTI, Abogado, U. de Chile. Cinéfilo.

 

Transparentemos las cosas desde un principio: no me gusta la Teletón. Pero que no me guste, no significa que no crea que esté bien que exista. Ahora, si yo tuviera que hacer una institución de beneficencia, no destinaría los fondos a rehabilitar gente con discapacidades, creo que hay otras prioridades. Pero eso es prácticamente una cosa de gustos.

Tampoco me molesta que se cuestione. Es legítimo que si entrego mi dinero a algo, quiera saber qué se hace con él. Pero lo que no está bien es el antisemitismo con el que se trata el tema, y toda una serie de mitos sin fundamentos que circulan respecto a la destinación de fondos, y los pelotudos que los creen a ciegas y los difunden con certeza.

A mí no me consta nada. No me consta que los “rostros” participan gratuitamente, pero yo creo que sí lo hacen. Habiendo tanto famosillo con ansias de figurar, el hecho que se le pague a uno, siendo que otro más atrás en la fila estaría dispuesto a hacerlo de forma gratuita, me parece ridículo. Ciertamente, existe una retribución en términos del incremento de cualquiera de esos adjetivos que a los periodistas les encantan, como: popularidad, cercanía y credibilidad, por lo que una retribución económica sería algo menor.

Pero también se escuchan quejas respecto a que se explota el sufrimiento. Estoy de acuerdo en que es totalmente efectista y, hasta cierto punto, con la donación uno se está comprando una conciencia limpia. Sin embargo, es sumamente eficiente. Si se hicieran campañas periódicas, no tendría el impacto que tiene, y esa es la mejor forma de financiarse que encontró la fundación. Y sí, es populista, pero es televisión, no política.

Es cierto que sería ideal que no fuera necesario recurrir a esto y que si el Estado tuviera un sistema de salud decente, fundaciones de este tipo no serían necesarias. Pero la realidad es esta y en el estado actual de las cosas, la existencia de la Teletón es lo mejor que le puede pasar al país. Y si alguien está en contra de eso, que cree su propia Fundación. La Teletón (no sé por qué se le olvida tan rápido a la gente) es una institución privada. Por lo tanto, no veo el sentido de exigirle más fiscalización que al resto de las instituciones privadas (mientras no se le inyecten fondos públicos). Si bien utiliza los canales de televisión (que son concesiones públicas) y sale por cadena nacional, llegó a esa posición siguiendo las reglas del libre mercado por las cuales se rige la televisión, así que en ese sentido es irreprochable: los canales ganan al posicionar a sus “rostros” y darles credibilidad y la Teletón gana al tener dónde cortar cebolla y conmover a la gente para que donen más.

Además, creo que aunque uno tenga todos los reparos del mundo, igual como espectáculo hace años que funciona mejor que el Festival de Viña (por lo menos trae mejores “artistas” -en el sentido más amplio posible-), así que no sólo ayuda a los niños y personas que rehabilita sino que también le entrega a la gente el espectáculo que está esperando.

Pero lo que más rabia me da, porque reviste de seriedad algo que por ignorancia todos tocan de forma superficial, es la queja relativa a la supuesta evasión tributaria por parte de las empresas, o, si son más generosos, “elusión” o “reducción en el pago de impuestos”.

Incluso se llenan la boca con frases como “evadir impuestos a través de la Ley de Donaciones”, en circunstancias que si en Chile existiera una única y gran “Ley de Donaciones”, mi pega sería bastante más fácil. Cada beneficiario de una donación tiene una franquicia distinta, y son bastante menos apetitosas de lo que parecen.

En particular, las donaciones realizadas a la Teletón se materializan a través del artículo 46 del DL 3.063 de 1979. Dicho artículo, en concreto, señala en su inciso tercero: “Los contribuyentes que de acuerdo con lo dispuesto en la Ley sobre Impuesto a la Renta declaren sus rentas efectivas demostradas mediante un balance general y que efectúen donaciones a los establecimientos que se señalan en el inciso siguiente podrán rebajar como gasto las sumas pagadas, para los efectos de determinar la renta líquida imponible gravada con los tributos de la mencionada ley.” Luego, se describen los posibles beneficiarios, entre los que se enmarcaría la Teletón.

Además, existe una liberación de trámites administrativos y judiciales como la “insinuación” (las donaciones por regla general requieren este trámite en el que se le pide permiso a un juez para llevarse a efecto) y están exentas de impuesto. Ahora bien, aunque sea una perogrullada cuando se dice que la donación está excepcionalmente exenta de impuestos, esto no es un beneficio para la empresa donante, sino para la Teletón, que sería la que tendría que soportar la deducción sobre el monto donado, por concepto de Impuesto a las herencias, asignaciones y donaciones.

Entonces ¿cuál es en concreto el beneficio para la empresa? Simplemente, que lo donado no es gasto rechazado (es decir, afecto a un impuesto de 35%, que será de 40% por la reforma tributaria) y le permite rebajar su renta líquida imponible.

La renta líquida imponible son los ingresos, menos los costos y gastos, y es el monto sobre el cual se debe pagar impuesto. Las empresas pagan un impuesto de primera categoría que este año subió a un 21% (y seguirá subiendo, nuevamente, por la reforma).

Supongamos una empresa con una renta líquida imponible de 1.000 que está pensando en donar 20 (existe un límite general a las donaciones acogidas a cualquier franquicia, que impide que superen un 5% de la renta líquida imponible).

Si no dona: paga un impuesto de 21% (210). Sus utilidades netas (descontado el impuesto) serían de: 790. Si dona: lo que dona lo rebaja de su renta líquida imponible (como gasto aceptado), por lo tanto: 1.000-20 = 980. Paga un impuesto de 21%. 980 * 21%= 205,8. Sus utilidades netas serían: 774,2 (980 – 205,8). En conclusión ¿ganó algo la empresa?

No, simplemente no pagó impuestos por una donación que realizó, pero es lógico que no tenga que pagar impuesto a la renta por ese monto donado (después de todo, no ingresa a su patrimonio). El que carga con una parte del monto donado es el Estado (que deja de recibir un 21% del monto donado), pero es la empresa la que tiene que poner de su bolsillo el otro 79% (diferencia entre el monto que dispondría la empresa si no donara, y lo que le queda cuando dona).

Si parte del destino de los fondos no fuera directamente a la rehabilitación de los discapacitados, como el supuesto 5% de los fondos que va directamente al bolsillo de Mario Kreutzberger “Don Francisco”, los que tanto reclaman a través del teclado, podrían dirigirse al Servicio de Impuestos Internos a comunicar esta situación, porque el penúltimo inciso del artículo 46 que estamos comentando, señala: “Las sumas que por este concepto reciban los mencionados establecimientos, sólo podrán destinarlas a solventar sus gastos o a efectuar ampliaciones o mejoras de sus edificios e instalaciones.”

Llama la atención que los que buscan en todas partes teorías conspirativas sean los que se quejan por la Teletón. Se quejan de que el Estado debiera hacer algo…bueno, tiene un incentivo tributario que se traduce en que por cada 100 que uno dona, el Estado pone 26,5 (21 es un 26,5% de 79). Además, al ser obra de privados, se le puede exigir más fácilmente al Estado que fiscalice el uso de los recursos y el aprovechamiento de las franquicias. Por lo demás, ejemplos como EFE, Chiledeportes, el Caso MOP-Gate, y un largo etcétera, demuestran que el uso de los recursos por parte del Estado no siempre es tan confiable como a uno le gustaría.

Siendo justos, la “cuenta pública” de la Teletón podría detallar más los gastos e ingresos. Pero eso es algo menor. Si no creo, no dono. Pero como dije antes, uno como espectador puede quejarse del espectáculo televisivo (siendo sinceros, lo mejor de nuestra televisión) en cuanto a la calidad de lo que uno está viendo, pero a los únicos que les corresponde realmente quejarse del contenido, es a los beneficiarios de la fundación Teletón.

Esto es muy distinto a decir (como me argumentaron alguna vez) que, según esa lógica, sólo se podrían quejar del Holocausto los judíos, los familiares de DD.DD. de la Dictadura, o de la esclavitud los afroamericanos. En los ejemplos citados, existe un sometimiento de un grupo de personas por parte de otro (y en los ejemplos, peor aun, ese otro es el aparataje estatal) contra la voluntad de los sometidos. Por su propia naturaleza de sometidos, ellos no pueden defenderse y es entonces cuando los demás, en tanto humanos, debiésemos velar por los derechos de nuestros pares. Muy distinto es el caso de la Teletón, en la que somos los demás los que nos quejamos porque consideramos que están sometiendo a las personas, en circunstancias que los beneficiarios están conformes con el trato. Es cierto que quizás les gustaría no tener que victimizarse masivamente para contar con el respeto y los tratamientos que les corresponden, pero el problema que no exista una cura no es del parche.

Por lo demás, en la categoría de beneficiarios de la Teletón, podría estar cualquiera de nosotros, por lo que condenar la existencia de la fundación o andar con exigencias extremas, lo único que hace es cerrar una puerta que nadie sabe cuándo puede llegar a necesitar tocar.

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12 Respuestas a “Así no funciona la Teletón

  1. Estimado:

    Escribe bajo un supuesto que creo que es compartido por todos los que criticamos la Teletón: efectivamente significa una ayuda concreta para un grupo importante de personas con capacidades diferentes. Sin embargo, esto no significa que las cosas sean perfectibles, sobre todo si se cree en la lógica del “desarrollo”, y esto implica acceder a estándares internacionales respecto el tema de los discapacitados. Dicho de otro modo, “es lo que tenemos” no me parece un argumento que imposibilite toda crítica, por el contrario, creo que debiera incitarla.

    En relación al tema de los rostros concuerdo. Imagino que la mayoría está colaborando de forma genuina ya que, el show mediático y la sensiblería que se explota, llega a todos, incluso a los rostros que algún grado de satisfacción o alivio de culpa sentirán por acompañar durante las 2 semanas que dura todo esto a un grupo de niños que llegan a conocer y, en el mejor de los casos, con quienes llegan a mantener contacto (aunque seriamente lo dudo).

    Sin embargo, respecto las donaciones, aunque su cálculo es preciso y aclaratorio, deja de lado 2 ejes que creo son centrales. Primero, el dinero “donado” por la empresa se obtiene por vía de los consumidores, es decir, son las personas quienes compran productos y ‘prefiere’ comprar tal o cual cosa con el logo de la Teletón para ayudar de alguna forma. Son las personas las que repletan sus carros de supermercados o las filas del McDonald’s cuando por cierta cantidad de horas o minutos se señala que todas esas compras serán donaciones. Entonces cabe preguntarse por el margen diferencial de ganancias de dichas empresas, para saber qué tanto donan realmente. Me parece muy bien que descuenten por la ley de donaciones, pero el punto es el origen de aquello donado. Sería mucho más prudente una donación sistemática, no mediática de sus utilidades, a la Teletón (siguiendo con esa lógica). Si el tema es cooperar, da lo mismo cuándo y cómo.

    Esto me lleva al segundo eje, más relevante creo. Esto tiene que ver con la falacia más grande que se ha inventando en los últimos años: el concepto de “responsabilidad social” acuñado en EEUU. Esta idea de las empresas como “insertas” en la comunidad, colaborando y cooperando, como un modo de mejorar su imagen. Es realmente vergonzoso. Coca-Cola trae felicidad (no diabetes y problemas de obesidad infantil), McDonald’s organiza corridas por la salud (siendo que sus productos son un atentado contra la salud), etc. No se trata de demonizar estas empresas. Creo en la libertad de las personas de elegir, pero esta elección debe ser informada y no tergiversada. Esta limpieza de “imagen” no sólo es cínica, sino que además vela un punto central: la donación debiera ser anónima. Si la preocupación es ayudar a los niños discapacitados, sería incluso más económico y eficiente regular una donación y no hacer el show. ¿La razón? Políticas comunicacionales, responsabilidad social, mejora de imagen. Eso me parece es vergonzoso.

    Respecto ser una Institución privada, estoy de acuerdo con que no es razón para su fiscalización mayor per se, salvo por 2 puntos. Primero: toca un tema país, del cual nadie se hace realmente cargo. El transporte público, las posibilidades de inserción laboral, los accesos, la posibilidad de acceder a vehículos especiales a precios razonables, etc. Por ende no es cualquier tema. En el fondo (remito al primer punto), la crítica es a quienes no se hacen cargo, más que a quienes lo hacen del modo en que pueden. Pero esto no los exime de responsabilidad. Zizek decía que el pero dueño de esclavos era el amable, el cariñoso, el que trataba con cierto cuidado a los esclavos negros en EEUU, porque era el que perpetuaba con mayor radicalidad un sistema que debía ser abolido. Los otros, los flagrantes tiranos, colaboraban sin saberlo en su desmantelación. Dicho de otro modo, se reproduce y retroalimenta un problema perpetuándolo y creando la ilusión de que se “soluciona”. Ese es un problema no menor: que la gente realmente crea que cuando “se llega a la meta” el tema de las personas con capacidades distintas se soluciona hasta la próxima Teletón. En última instancia esto es problema de las personas, pero el show colabora de forma significativa. Segundo: los montos. No se trata de organizaciones privadas pequeñas, sino que se trata de sumas multimillonarias, por lo que es imperiosa y necesaria la fiscalización.

    En el fondo creo que “velar” por los pares, como bien dices, responde a otras cosas. Donar un monto fijo fuera de campaña (lo hago hace tiempo en otras instituciones, en vez de “donar” el vuelto en supermercados), colaborar con la mantención de espacios específicos (cuando hay alguien que se estaciona o que ocupa espacios preferentes, señalarlo), abogar por la inclusión laboral desde el contexto que a cada uno le sea posible, trabajar de voluntario en la Teletón (la institución, radicalmente separable del show que la financia, cuyo trabajo es invaluable, y existe de hecho desde antes que el show), y conocer las realidades de los niños que asisten; cualquiera de esas vías me parece más significativa y relevante que decir “levántate papito” y donar $5.000.

    Finalmente, si me tomo el tiempo de responder es porque me parece que lo amerita dado el cuidad puesto en el post. Evito incluirme en discusiones de redes sociales ya que suelen terminar en descalificaciones y pocas veces aportan al diálogo. Sin embargo me pareció necesario ya que ciertos puntos los comparto, y otros claramente no.

    Bueno, un saludo de alguien que conoce desde adentro el funcionamiento de la Teletón.

  2. Estimado,
    agradezco tus palabras y las comparto.
    Ahora bien, te aclaro que mi intención nunca fue hacer una defensa corporativa de la Teletón (por eso empecé diciendo que no me gustaba, lo que me supuso otras críticas), sino simplemente criticar las críticas infundadas. Todo lo que dices escapa a mi comentario y no veo el motivo por el cual no se podrían hacer ESAS críticas particulares.
    Por otra parte, hay un punto que encuentro muy interesante, y otro donde creo que me leíste mal.
    El primero, es lo de Zizek. Es cierto que puede que esta anestesia esté tapando el problema de fondo, pero desde el momento en que se tiene conciencia que subsiste un problema de fondo, ya deja de ser malo que exista este alivio temporal.
    Me explico, si hay conciencia de que la Teletón no es una solución definitiva, y que hay un montón de temas de inclusión a los discapacitados que escapan a lo que es capaz de alcanzar, entonces igualmente es mejor que exista a que no, así como, desde el momento en que se tiene conciencia que hay que abolir la esclavitud, es mejor que -hasta que se dicte la ley de abolición- todos los “amos” sean amables (por lo demás, cabe hacer esta comparación advirtiendo la imprecisión, por los matices gigantescos señalados en la columna en lo relativo a las violaciones a los DD.HH.).
    La lectura errónea la hiciste respecto a la fiscalización. Al ser una persona jurídica privada y al estar tratando directamente con impuestos y sumas millonarias, creo que es MÁS factible la fiscalización y la verificación del destino de los recursos, quizás no por nosotros como particulares, pero sí por el SII.
    Todo lo demás, respecto a las ganancias que hacen las empresas, y el contrasentido (como dijo alguien “que el McDonald’s organice una corrida por la salud, es como que la Iglesia organice una orgía por el celibato”) se rige por los mismos códigos con los que se rige el mercado todo el tiempo (que no digo que esté bien, pero no es un problema particular de la Teletón).
    Obviamente, la Teletón es pefectible y es criticable, yo sólo estoy diciendo que hay que poner bien el foco, para filtrar las críticas que tienen algún sustento, de las que son puro antisemitismo o anticapitalismo disfrazado (el anticapitalismo tampoco está mal, pero la Teletón funciona en un sistema determinado…si no te gusta, critica el sistema, no a la Teletón, que seguramente no tendría la necesidad de existir en otro).
    Saludos,

  3. estimado creo que deberías ir mas allá lamentablemente en este país si no hay una del de donación no se haría si la teleton no hace los vídeos la gente no se entera de lo que realmente pasa cualquier persona puede entrar a la teleton y ver todo lo que se hace pero no van es fácil criticar pero en la fundación no solo te dan apoyo en rehabilitación sino en todos los aspectos desde el psicológico ya que ninguna familia esta preparada para tener un hijo con problemas sea cual sea ,aporta con pañales y otras cosas que hay mamas que no tienen dinero de locomoción a las personas que no tienen para ir por medios propios operaciones costo 0 para el paciente asistentes social,médicos,dentistas,fonoaudiologos,terapeutas,kines,profesoras diferncial.ortopedistas y lamentablemente tus criticas carecen de sentido puede que la teleton tenga muchos defectos pero en la vida hay que poner en una balansa las cosas y lo que aporta es mucho mas y mas importante me gustaría saber si alguna ves has ido por que es fácil criticar cuando ves una sola realidad

  4. Estimados:
    Mi hijo se rehabilita en TELETÓN.
    1-. El No ea que n niño con capacidades diferentes es un nino con dicapacidad, el tiene las mismas capacidades que nosotros solo que en tiempoa mas lentos.
    2 . cuando se habla de quien compra el las tiendas supermercados etc. Siempre lo vamos a hacer con o sin Teleton Cual es el problema!!!!! Antes del después hay que comprar.
    3.- porque piensa que lo s discapasitados no son prioridad. Somos mejor que un nino en estado vegetal o en silla de ruedas o con problemas x. Porque seria el deporte o otra i stitucion prioritaria?? Me asombra de alguien que dice que cualquiera podria necesitar de teleton.en fin
    4. Mi hijo usa OTP (ortecis) y se entregan por medio de senadis. Los usuarios de fonasa son cubiertos por el estado. No se los usuarios de isapre.
    5. Yo en 4 años no he pagado NADA kinesiologos. Terapeuta. Sicologo. Fisiatra. Fonoaudiologo. Educadora. Etc.
    ademas de otp, mesa cajon, canaletas, carritos,botox.
    dinero para micro he recibido. Ahora que tengo auto no pago estacionamiento y es concesionado.
    6. Les invito el 31 de diciembre a las 11:00 tengo ingreso a kine con Sebastián. Eso les hace falta darse una vuelta por Teleton. Tómense el tiempo de ir.
    7. Donan ustedes sus vueltos al hogar de cristo, caritas chile, Hogar con cancer, coanil. Etc??? Es lo mismo no? No vivan para criticar vivan para ver la realidad a su lado. Los espero el 31 en la calle titan. Entrada de atraz de teleton en ingreso a kine. 11:00 y vean ustedes mismos. Luego digan lo que quieran. Saludos. Valeska

  5. Estimado, la molestia en el tema de las donaciones pasa por el uso de la teleton para generar ventas durante un periodo con el compromiso de “regalar” una cantidad de dinero a dicha institución. Ahora, el tema es que si Lider o cualquier multitienda o agente del retail gana 1000 por vender y regala 50 como donación, ¿podrías negar que es un negocio redondo? Como tu y yo no manejamos la información real de las ventas durante esos días todo se transforma en supuestos. Blanquear tu imagen corporativa con dinero de clientes, que no es tuyo porque le pertenece al estado de Chile y hablar de donaciones me hace simplemente dudar de las buenas intenciones de estas empresas.

      • Insisto vayan a Teleton conozcan lo que se hace. Y verán la cobardia del ser humano tirar la piedra y esconder la mano.
        dense el tiempo de vivir un dia en los zapatos de la familas con ninos que nacen prematuros con infartos cerebral con tantas y distintas discapcidades que necesitan de teleton
        si no quiere donar no lo hagan teleton va a funcionar con o sin sentido ustedes.

      • Insisto vayan a Teleton conozcan lo que se hace, y verán.
        la cobardia del ser humano tirar la piedra y esconder la mano.
        dense el tiempo de vivir un dia en los zapatos de la familas con ninos que nacen prematuros con infartos cerebral con tantas y distintas discapcidades que necesitan de teleton
        si no quiere donar no lo hagan teleton va a funcionar con o sin ustedes.

  6. “Los comunistas dejan de serlo cuando tienen dinero, las feministas dejan de serlo cuando se casan y los ateos dejan de serlo cuando cae el avión en el que viajan” entonces podríamos agregar “El que critica la Teletón deja de hacerlo hasta que necesita de ella”

  7. La teleton es una institución muy buena, eso es innegable a pesar de ser una institución privada creo yo, pero si rehabilita a niños y lo hace de una manera muy profesional. Lo que nos cabe cuestionar es porque es de esto un show, porque es de esto un espectáculo obligando a la gente en ”poner su mano en el bolsillo”, es cierto que sin la gente no hay teleton, si no hay gente poniendo dinero tampoco lo hay los empresarios, estos verían que no hay negocio en esto y la teleton no existiría. El tema esta en que tu donas y no sabes donde va a parar tu plata, es como un robo básicamente, te cuestionas ¿Estas ayudando a la teleton o a los intereses empresariales? no es justo que no sepas donde va a parar el dinero que aportas. Los empresarios también felices de que se les den a ellos la atribución de que ellos son solidarios cuando todos sabemos que no es así, es sentido común no?. Eso de ir a comprar a unimarc para así ”ayudar a teleton” ”con la compra de 3 productos te robamos tu inteligencia y aumentamos tu ignorancia”. Ahora, hay gente que dice: sabemos que hay gente que tiene intereses detras de la institucion pero aun asi donen a la teleton porque hay que hacerlo, esto se puede cuestionar asi:

    1- el fin no justifica los medios, si los empresarios están robando
    acabalidad con plata destinada a la teleton simplemente no donare, y luego esto justifica que los empresarios no pagan impuestos, pero ojo si donan a la teleton no? jaja.

    2- ”donen a la teleton porque es algo de los chilenos” es como una propaganda, como una institución de rehabilitación tiene tal propaganda como universidad privada, no es posible francamente hay gente muy c**** en este país para convertir esto en un espectáculo, show televisivo ,etc.

    Nadie te cuestiona la Teleton como una institución pero esto del negociado detras, del show televisivo, es una burla, tu que tienes un hijo con capacidades distintas no puedes permitir que sea objeto de caridad y no de derecho, lucha por que sea de derecho siempre,

    http://www.youtube.com/watch?v=CsKbH76snnY con la musica tambien se puede concientizar.

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