El cuico que trabajaba en el McDonald’s

por URI KIRSHBOM, Est. Ingeniería Civil, U. Adolfo Ibáñez. Ex alumno Instituto Hebreo.

 

A mis 18 años, saliendo recién del Instituto Hebreo, y sin necesitarlo económicamente, decidí hacer algo que en mi mundo sólo una reducida minoría hace: trabajar. Es más, decidí entrar a un lugar de trabajo mal valorado por muchos de mis pares: McDonald’s. Postulé y quedé. A pesar de lo difícil, decidí continuar.

Me bastó sólo 1 semana para entender muchísimo más la realidad en la que vivo y las tremendas oportunidades que se me dieron en la vida. Me enfrenté a situaciones complicadas; no pensé que el recibimiento iba a ser bueno, en especial viniendo del barrio alto comparado con mis nuevos compañeros de trabajo. “Supongo que tu casa además de ser grande tiene piscina”, “¿Y tu auto?”, dichos que no tenía más opción que tomarlos como talla, pero siempre con seriedad y respeto, haciéndoles entender que la vida de los que residimos más al oriente no es tan lejana como ellos creen. A pesar de esto, cada día nos reíamos y divertíamos.

Casi como desde una dimensión paralela y desconocida a mi burbuja/realidad, en el gran Santiago hay jóvenes de mi corta edad (o incluso mucho antes) que se ven obligados a trabajar para ayudar económicamente a su familia, para tratar de pagar parte de sus estudios, aportando con reducidos ingresos para palear la ausencia de oportunidades que enfrentan todos los días la gran mayoría de las familias de nuestro país, ¿pueden creerlo?

Cuando recibí mi primer sueldo, sabía que era bastante deficiente, era lo que me dijeron al firmar contrato. Si quería solamente ganar plata, no lo iba a hacer ahí, menos trabajando sólo las vacaciones. Pero mi familia y amigos nunca pensaron que me podía tomar mi trabajo tan en serio. Muchos lo tomaron como divertido, mientras que otros me miraban con cara de lástima. “Te tengo una mejor pega”, “cámbiate de trabajo, hay otros mejores”, y si bien en términos económicos tenían razón, mi objetivo principal era poder acercarme algo al otro lado de la sociedad, esa que mantenemos de otro lado del mesón, en otros colegios, en otras comunas, y entender su pensamiento, su diario vivir, su alegría y, sobre todo, su frustración.

Antes de trabajar en el McDonald’s, iba hasta 3 veces por semana, me encantaba y me sigue gustando, sin embargo, algo cambió en mí en ese par de meses. Logré darme cuenta que cada vez que pedía una hamburguesa, había todo un trabajo detrás, realizado especialmente por jóvenes de mi edad.

Durante mi tiempo libre junto a otros compañeros, conversamos para dónde iban sus sueldos, la mayoría entre hijos y familia. Incluso cuando nos pagaron el día antes de navidad, y los sueldos iban todos en regalos para sus familias. Quedé perplejo, ¿qué tan egoísta podemos ser con la plata?

Nuestra sociedad está rodeada de malos hábitos, muchos que vienen desde nuestra misma educación, tanto a nivel escolar como a nivel familiar. Las familias más adineradas han hecho que sus hijos sean dependientes de sus padres, en especial durante la juventud de ellos. Los padres les dan todo a sus hijos, lo que necesitan y lo que no, terminando por construir una realidad completamente excesiva y manipulada, de despilfarro, excesos y sin consciencia de nuestro entorno.

Aprendí de estos trabajadores que no importa lo que uno haga, ni el dónde, sino el cómo, siempre de manera digna. Como pocas cosas en mi vida, fue muy gratificante ganarme mi propia plata, a tan temprana edad, y no dudo que para los que viven esta experiencia también lo sea. Todos los jóvenes deberíamos vivir una experiencia laboral, sin importar su período, lugar o necesidad. El trabajo como una profunda enseñanza de la realidad, en el mundo ficticio y superficial que nos rodea.

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10 Respuestas a “El cuico que trabajaba en el McDonald’s

  1. Sinceramente, encuentro que esta bien y te felicito mucho de que salieras de esa burbuja, pero claramente me da un poco entre risa y lata que te sorprendas tanto que hay gente joven que trabaja para ayudar en su casa, pagarse los estudio, hasta mantener una familia, siendo menores de edad o 18 años que siguen siendo unos niños.. es cosa de ver las noticias, y el pensar que hay muchos jóvenes que no tienen idea del mundo que sucede en el otro extremo de la cuidad. me da lata por que tildan a la gente de flaite y no tienen idea de su vida
    .
    Lo bueno es que viviste otra realidad, que de repente puede ser súper fuerte, por que hay gente que viaja horas para poder trabajar por un misero sueldo
    Y me quedo con tu ultima estrofa, no solo por que uno tenga una situación económica acomodada, no deberia experimentar lo que es el trabajo, a muchos les abre los ojos y aprenden a tener un poco de humildad,
    besos y mucha suerte 🙂

  2. Es interesante tu historia. Pocos se dan el tiempo de conocer otras realidades, aunque sea superficialmente. En mi caso yo crecí en un pueblo de la región del Maule y empecé a trabajar esporádicamente a los 13 años en labores agrícolas, para poder costearme el pasaje para ir a un liceo de una ciudad cercana. Un trabajo bastante aperrado por decirlo así. Con lluvia o con sol. Lo triste es que muchos jóvenes terminan trabajando de por vida ahí, donde los sueldos son incluso mas bajos que en un Mc’Donalds, además de ser por producción del día (trato). En estos pueblos si se ve frustración.

    Aun así te felicito. No cualquiera en tu condición, se da el tiempo de trabajar y entender que no todos viven igual. Eso también da a entender a ese sector que “dice” defender los derechos del pueblo, pero que lo hacen de la comodidad de su casa y no se mezclan con ellos. Saludos

  3. Me gustó tu historia y tu viaje al mundo de los que trabajan desde pequeños. Te felicito por el valor de trabajar en algo donde tus amigos posiblemente no pararon de guebiarte…y los más más cercanos, al menos te miraron como bicho raro. Me faltó sí, debo confesarlo, un párrafo al final donde saliera plasmado algún cambio en ti, ademas de la experiencia, ..y a propósito de ella!!!. Porque después de vivir el día a día de trabajar en Macdonalds (con las condiciones laborales y salariales que todos sabemos tienen esas marcas) un chico inteligente y valiente como tú de seguro debe tener otras reflexiones, además de lo bueno que es la experiencia del primer trabajo. Anímate a más. Ojalá que tu aventura no sea solo un experimento, sino un acto real de libertad y que no pare. Que no pare nunca.

  4. Si te impresionó tanto ver otras realidades distintas a la tuya sólo por trabajar en McDonalds (probablemente uno del sector nor-Oriente) te recomiendo que no vayas a África.

  5. Ury; Me sorprendistes realmente. Me alegro por ti y tu familia. Reconoces de manera muy hidalga, tu no necesidad economica porque todo se te puede dar. Gran punto a tu favor. Pero que decidas trabajar y darte cuenta de la necesidad y carencia de otros jovenes de tu edad, no lo hacen todos los jovenes. Eres y vas a ser muy grande en la vida.

  6. te felicito, pero me impresiona que te asombres por cosas que realmente deberías saber, a estas alturas ya nada me asombra, anda a ver como se tiran balazos como si fuese un juego, soporta al angustiao que te pide limosna todo los días pa alimentarse de su primer papelillo diario de los 100 que se fuma, anda a ver el hacinamiento en las casas con las precarias condiciones que viven muchos, tú solamente estuviste trabajando en un lugar y entendiste su situación, pero jamás haz conocido una población, al fin y al cabo segui siendo el niño burbuja con una pequeña diferencia…
    sal de la casa y vive día a día la humildad, respeta a la gente y hazte un tiempo para ayudar al que lo necesita, el entendimiento sin ayuda no es de corazón..

  7. Excelente Ury.
    Es bueno ganarse tu propia plata, como bien dices las cosas se ven desde un prisma muy distinto al que la gran mayoría del sector Oriente lo ve.
    Creo que Chile tiene un gran problema porque no es normal trabajar y estudiar, cosa que en muchos países si es común.
    Yo estaba en U de Chile y muy pocos trabajaban. Hay pocos trabajos que se pueden combinar con estudios. Y esto porque son mal remunerados. En EEUU muchos financian sus estudios trabajando en cafeterías, biblioteca, etc. Para eso es importante el desarrollo y la rama fundamental es la educación pre-escolar y escolar, cosa que la productividad de los segmentos bajos sea alta y pueda escoger donde trabajar.

  8. No te imaginas lo valiosa que fue tu opción, durante el resto de tu vida lo vas a comprender mas a fondo. No hay nada peor que vivir en la burbuja aquella en que los padres te proveen de todo. Al menos rte asomaste al mundo real de la mayoría, porque los adinerados como tu, no son muchos.-
    Y como alguien te dice en un comentario, yo también espero que esta experiencia te sirva para valorar lo que tienes, para compartir lo que tienes, porque créeme que te sobran muchas cosas materiales. Pero, lo mas importante, para que estudies una carrera profesional, con muchas ganas, sabiendo que hay muchos jóvenes que desearían hacerlo pero no pueden, por motivos económicos nada mas, porque en cuanto a capacidad de aprender, todos la tenemos. Aprecia que rtus padres te van a pagar esos estudios, siempre que puedas, detente, mira a tu alrededor, e invita a un compañero mas desprotegido a comerse un sándwich al casino. Quizás sea lo único que va a comer en el día.
    Y mas tarde, cuando sea adulto, no te olvides de los que tienen menos, no los discrimines, al contrario, si puedes, dales oportunidades de mejores trabajos. Y cuando tengas hijos, no les permitas que humillen a otro hermano y enséñales a compartir, a ayudar y a querer a todos por igual.
    Diste el primer paso, te queda un largo camino por recorrer, que sea un lindo viaje.

  9. Admirable, una porque es muy cierto, una cosa es escuchar otras realidades, y una muy distinta es vivirla en carne propia.
    Si tu descascaras un poco más esta “cebolla”, puedes interpretar la realidad de distintas perspectivas.

    Imaginemos, tener 18 años, sin un apoyo profundo de parte de tus padres, enfrentarte quizás a un hijo, Señora, arriendo.. y ganas 280 mil pesos.. Es dura la vida del chileno. Considera una eventual ambición por estudiar y obtener un titulo. Con beca es una cosa, sin ella otra distinta.
    También te tienes que vestir, y si te sobra algo a esas alturas, porque si viajas 2 días a la semana en esas chatarras (1), gastas 1.200 pesos diarios, pero consideremos que algo te quedo y probablemente re puedes dar un gusto.

    TODO MAL, pero finalmente es como el ajedrez, puedes optar a distintos mecanismos para afrontarlo, estrategias, etc. y si tienes ambiciones, destacar en todo lo que haces, y soñar en grande, nunca nadie debe de ser mediocre.

    Como experiencia para ti, que te sirva para valorar todo lo que tienes. Y si puedes ayudar al que tiene menos, de la forma que sea, ese sera tu aporte a una sociedad más justa.

    Te felicito.
    1.- Transantiago. TODO MAL.

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